Doha, 15 sep (SANA) La declaración final de la Cumbre Árabe-Islámica de Emergencia, celebrada en Doha, condenó enérgicamente la brutal agresión israelí contra el Estado de Qatar, así como sus continuas prácticas agresivas, que incluyen crímenes de genocidio, limpieza étnica, hambruna y bloqueo.
Los líderes participantes advirtieron que tales acciones socavan las posibilidades de lograr la paz y la coexistencia pacífica en la región.
“Reafirmamos nuestra plena solidaridad con el Estado de Qatar y apoyamos todas las medidas que adopte para responder a esta traicionera agresión israelí, así como para proteger su seguridad, soberanía y estabilidad”, señala el comunicado.
La declaración también denunció que la agresión contra Qatar, que actúa como mediador clave en los esfuerzos para alcanzar un alto el fuego en Gaza, representa una grave escalada y un ataque directo a los esfuerzos diplomáticos internacionales por la paz.
Los países participantes hicieron hincapié en la necesidad de oponerse firmemente a los intentos de Israel por imponer un nuevo hecho consumado en la región, lo que consideran una amenaza directa a la estabilidad regional e internacional.
Asimismo, instaron a la comunidad internacional a actuar con urgencia para detener los reiterados ataques israelíes, que afectan la soberanía, seguridad y estabilidad de varios Estados, incluidos Siria y el Líbano.
Finalmente, la cumbre subrayó que una paz justa, integral y duradera en Oriente Medio solo será posible mediante el reconocimiento de los derechos del pueblo palestino y el compromiso con la Iniciativa de Paz Árabe y las resoluciones de legitimidad internacional, rechazando cualquier intento de ignorar o marginar la causa palestina.
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