Beirut, 1 ago (SANA ) El presidente libanés, Joseph Aoun, afirmó hoy que ninguna arma situada fuera de la autoridad estatal puede considerarse legítima y defendió al Ejército como única fuerza habilitada para proteger la soberanía y la unidad del país.
En un mensaje con motivo del Día del Ejército Libanés, celebrado cada año a comienzos de agosto, Aoun sostuvo que la próxima etapa exige el despliegue completo de las fuerzas armadas en el sur del territorio nacional con cada retirada israelí.
“El Ejército libanés no es una institución cualquiera; es el único garante de la unidad, la soberanía y la independencia del Líbano”, señaló el mandatario, según un comunicado de la Presidencia.
Aoun subrayó que ninguna arma al margen de la legitimidad estatal es válida y que la protección del país solo puede garantizarse mediante un Ejército nacional unificado, representativo de todos los libaneses, independientemente de su región, confesión o afiliación política.
“Solo el Ejército posee el poder de decisión, la fuerza y la legitimidad para ser el brazo militar exclusivo del Estado”, remarcó.
El Gobierno libanés aprobó el 5 de agosto de 2025 concentrar todas las armas en manos del Estado, incluidas las de la milicia Hezbolá, y encargó a las fuerzas armadas la elaboración de un plan para alcanzar ese objetivo.
Despliegue completo en la frontera sur
Aoun destacó los sacrificios realizados por las fuerzas armadas y afirmó que su responsabilidad aumenta con cada paso de la retirada israelí del territorio libanés.
“La próxima fase exige el despliegue completo de las unidades militares a lo largo de toda la frontera sur y la extensión exclusiva de la autoridad del Estado sobre su territorio”, expresó.
Según el jefe de Estado, ese despliegue demostraría a la comunidad internacional que el Líbano, por medio de su Ejército, puede defender su soberanía y preservar la seguridad en esa región fronteriza.
Aoun insistió en que el respaldo ciudadano a la institución militar no constituye un lujo, sino una necesidad para la supervivencia del Estado.
Un Ejército fuerte, agregó, no se construye únicamente con armas y equipamiento, sino también con la confianza de la población y su apoyo moral y material.
Advirtió que cualquier intento de desacreditar a las fuerzas armadas o separarlas de su base popular debilitaría al conjunto de las instituciones y amenazaría los fundamentos de la estabilidad nacional.
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