Ginebra, 4 nov (SANA) El Gobierno sirio estudia permitir que las mujeres casadas con extranjeros transmitan su nacionalidad a sus hijos, una medida que forma parte de las reformas destinadas a garantizar la identidad legal de los menores afectados por la guerra.
La ministra de Asuntos Sociales y Trabajo, Hind Kabawat, anunció este miércoles la iniciativa durante un encuentro de alto nivel celebrado en la sede de la ONU en Ginebra, donde advirtió de las dificultades que afrontan numerosas madres y viudas para obtener documentación oficial para sus hijos.
La falta de documentos o la ausencia del padre, explicó, impide a muchos menores acceder a servicios básicos, como la educación y la atención sanitaria, y aumenta el riesgo de que queden en situación de apatridia, es decir, sin una nacionalidad reconocida.
Una comisión estudiará la reforma de la nacionalidad
Kabawat informó de la creación de una comisión encabezada por el Ministerio del Interior, con representantes de los ministerios de Asuntos Religiosos y de Asuntos Sociales y Trabajo, además del Consejo de Estado.
Su cometido será estudiar una propuesta para conceder la nacionalidad siria a los hijos de mujeres del país casadas con ciudadanos extranjeros.
Reformas judiciales y simplificación de trámites
La ministra también anunció medidas para facilitar la inscripción de los menores en los registros civiles, entre ellas la revisión de las tasas judiciales para evitar que los costes económicos supongan un obstáculo.
Asimismo, destacó la colaboración con Unicef para formar a jueces especializados en menores y mejorar la atención a los niños separados de sus familias.
En paralelo, se han creado comisiones judiciales en Raqqa y el este de Alepo para restablecer los tribunales y registros civiles en zonas que quedaron aisladas de las instituciones estatales durante el conflicto.
Las autoridades permitirán, además, solicitar la corrección de datos registrales desde cualquier punto del país, con el objetivo de reducir la burocracia y facilitar las gestiones.
Atención a los menores afectados por la guerra
Kabawat recordó que su ministerio asumió la atención de 35 niños tras el cierre del campamento de Al Hol, en febrero de 2026, a quienes se proporcionó apoyo psicológico y social y se facilitó su reincorporación a la escuela y a las actividades comunitarias.
La ministra defendió también la concesión de plazos de regularización y facilidades administrativas a las familias que recurrieron a procedimientos provisionales para registrar a sus hijos durante la guerra.
Por último, insistió en que las reformas deben garantizar que todos los menores dispongan de documentación legal, puedan acceder a los servicios públicos y no sufran las consecuencias de las circunstancias familiares derivadas del conflicto.
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