Quneitra, 26 oct (SANA) Los agricultores y ganaderos del pueblo de Jubata al-Khashab, al norte de la provincia de Quneitra, afrontan crecientes dificultades para acceder a sus tierras y mantener sus medios de subsistencia debido a las prácticas de las fuerzas de la ocupación israelí.
Estas incluyen la demolición de terrenos, el cierre de caminos y las restricciones de acceso a zonas agrícolas y de pastoreo.
La violaciones también afectan a otras localidades del centro y el sur de la campiña de la provincia.
El alcalde de la localidad, Mohammad Mazen Marioud, declaró a SANA que la demolición de terrenos y el cierre de caminos impiden a los habitantes acceder a tierras que constituyen su principal fuente de ingresos, tanto por la actividad agrícola como por la cría de ganado.

“Alrededor de unas 700 hectáreas de tierras de la localidad han quedado aisladas por la denominada línea Sufa 53, construida por las fuerzas israelíes en la campiña de Quneitra”, indicó.
Señaló que las obras de esta línea comenzaron en 2022 en la zona de separación. Su trazado y las actuaciones asociadas han reducido las superficies disponibles para el cultivo y el pastoreo.
A ello se suman unas 200 hectáreas de tierras privadas de agricultores, además de otras 250 de terrenos forestales afectados.
Cultivos que no se pueden cosechar
Marioud detalló que las fuerzas de ocupación han establecido puestos militares en las inmediaciones, demolido partes de los terrenos, cerrado caminos e impedido el acceso a zonas donde crecen árboles centenarios.
Estas restricciones han dejado a algunos agricultores sin posibilidad de cosechar sus cereales y de atender sus árboles frutales, después de que se cerraran caminos y se instalaran puertas y vallas que bloquean el paso a las parcelas, añadió.
Explicó que los trabajos de demolición comenzaron ante la vista de los habitantes, que se habían congregado en las zonas afectadas.
Por su parte, la Fuerza de las Naciones Unidas de Observación de la Separación (UNDOF) indicó que su función se limita a vigilar y documentar las violaciones e informar de ellas a las Naciones Unidas.
Las restricciones al pastoreo también han obligado a los ganaderos a reducir sus rebaños. Algunos propietarios de ovejas han tenido que vender parte de sus animales por la falta de pastos.
Uno de ellos, que poseía alrededor de un centenar de ovejas, se vio obligado a vender una parte considerable del rebaño ante la escasez de zonas de pastoreo.
Agricultores y pastores, blanco de los ataques
Los habitantes denuncian, además, que las fuerzas de ocupación disparan contra el ganado y los pastores en terrenos cercanos a sus puestos militares.
“Hace varios meses, un joven de la localidad sufrió una fractura en una pierna tras recibir disparos en una zona residencial mientras huía atemorizado de una incursión israelí. El joven continúa recibiendo tratamiento en el Hospital Nacional de Golan”, explicó el alcalde.
La agricultura de Jubata al-Khashab depende principalmente de las lluvias, mientras que otras zonas de Quneitra utilizan agua de embalses para el riego.
Según informó Marioud, las fuerzas de ocupación también han entrado en algunos embalses e impedido que los habitantes los utilicen, privando de agua a agricultores de otras localidades.

Documentación de las violaciones y apego a la tierra
Desde la entrada de las fuerzas de ocupación en la zona, los residentes y periodistas han documentado con fotografías y vídeos las demoliciones y otras violaciones, entre ellas incursiones, registros de viviendas, daños a propiedades y detenciones.
Los habitantes aseguran que las incursiones, que pueden producirse en cualquier momento, generan temor a nuevos registros y arrestos.
Pese a las dificultades económicas y de seguridad, afirman que permanecerán en sus localidades y en sus tierras.
La Dirección de Información de Quneitra informó a SANA de que las fuerzas israelíes impidieron a los agricultores de la localidad de Taranja acceder a 250 hectáreas de árboles frutales y otras 350 hectáreas de tierras de cultivo.
Asimismo, se apoderaron de 560 hectáreas en la localidad de Hamidiya para construir la denominada línea Sufa 53.
Las cifras son estimaciones, ya que las restricciones de acceso dificultan la inspección y evaluación de algunas zonas.
A principios de este mes, el Ministerio de Asuntos Exteriores sirio condenó enérgicamente las continuas violaciones israelíes del territorio sirio, incluida la finalización de las obras de la línea Sufa 53.
El Ministerio señaló que estas acciones constituyen una flagrante violación del Acuerdo de Separación de Fuerzas de 1974 y de las resoluciones internacionales pertinentes.
También advirtió de que las incursiones y la política agresiva de Israel amenazan la seguridad y la estabilidad regionales y socavan el derecho internacional, e instó a la comunidad internacional a adoptar medidas disuasorias para poner fin a estas violaciones.
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