Nueva York, 13 oct (SANA) La recuperación económica y humanitaria de Siria, el retorno seguro de los refugiados y desplazados y la reconstrucción del país centraron los debates del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, donde varios representantes reclamaron mantener la asistencia internacional y exigieron a Israel que ponga fin a sus operaciones militares y respete la soberanía y la integridad territorial sirias.
Durante una sesión celebrada el lunes en Nueva York, responsables de la ONU y delegaciones de distintos países destacaron los avances registrados en Siria, aunque advirtieron de que persisten importantes desafíos económicos y humanitarios que requieren financiación sostenida, inversiones y cooperación internacional.
El enviado especial adjunto del secretario general de la ONU para Siria, Claudio Cordone, señaló que la recuperación económica es fundamental para consolidar la estabilidad y avanzar en la transición. Indicó que el levantamiento de las sanciones ha abierto nuevas oportunidades de inversión y cooperación financiera, y mencionó la ayuda de 620 millones de euros anunciada por la Unión Europea y los 175 millones de dólares aprobados por el Banco Mundial para proyectos agrícolas.
Cordone subrayó la importancia de las reformas institucionales, la transparencia y el crecimiento equitativo, y afirmó que Naciones Unidas trabaja con el Gobierno sirio en la preparación de una conferencia de reconstrucción basada en las prioridades del país. También expresó su preocupación por las operaciones militares israelíes en el sur de Siria, incluidas las incursiones, los bombardeos y las detenciones, y pidió respetar el Acuerdo de Separación de Fuerzas de 1974.
Persisten los desafíos humanitarios
El subsecretario general de la ONU para Asuntos Humanitarios, Mohamed Yahya, informó de que alrededor de 1,82 millones de refugiados sirios han regresado al país, mientras que 2,04 millones de desplazados internos han vuelto a sus lugares de origen. Sin embargo, más de 5,5 millones de personas continúan desplazadas dentro de Siria y unas 770.000 permanecen en campamentos, tres cuartas partes de ellas mujeres y niños.
Los daños en las escuelas y en las redes de abastecimiento de agua y energía, junto con la escasez de oportunidades laborales, siguen dificultando el retorno y la estabilidad de las familias. A ello se suma la amenaza de las minas y los restos explosivos de guerra, que desde diciembre de 2024 han causado 2.576 víctimas, entre ellas cerca de 900 fallecidos, según los datos presentados por Yahya.
El responsable humanitario advirtió, además, de que el plan de respuesta de emergencia para Siria solo dispone del 32 % de la financiación necesaria. En este contexto, explicó que la iniciativa «Siria sin campamentos» busca crear las condiciones para un retorno seguro y sostenible, y no limitarse al cierre de estas instalaciones.
Apoyo internacional y reconstrucción
Varios representantes destacaron las medidas adoptadas por el Gobierno sirio para reforzar sus relaciones internacionales y avanzar en la recuperación. La representante de Estados Unidos ante la ONU, Tammy Bruce, valoró la cooperación con Damasco contra el tráfico ilícito de bienes arqueológicos, así como la devolución a Siria de 36 piezas de su patrimonio expoliado. También destacó la cooperación siria con la coalición internacional contra Daesh y las medidas para reincorporarse a la economía mundial.
El Reino Unido informó de que había destinado 90 millones de dólares a la recuperación de Siria durante el actual ejercicio fiscal, con recursos para educación, empleo, medios de vida y asistencia humanitaria. Francia, China, Pakistán y otros miembros del Consejo también defendieron la continuidad de la ayuda, la recuperación económica y el respaldo a la reconstrucción.
Las delegaciones de Panamá y Baréin insistieron en la necesidad de mantener la asistencia humanitaria y garantizar que el regreso de los refugiados y desplazados sea voluntario, seguro y digno. Por su parte, Somalia, en nombre del grupo A3 del Consejo de Seguridad, destacó la importancia de acelerar la recuperación temprana y facilitar la reincorporación de Siria al sistema financiero internacional.
Los representantes también señalaron la necesidad de reforzar la educación, facilitar la vuelta de los niños a las escuelas y proteger a la población de los restos explosivos de guerra. Letonia y Grecia advirtieron de los efectos del desplazamiento y de los daños en las infraestructuras educativas, mientras que Francia subrayó que el desminado es esencial para facilitar el retorno y la reconstrucción.
Llamamientos a Israel para que respete la soberanía siria
Las operaciones israelíes en el sur de Siria y la ocupación del Golán fueron otro de los principales asuntos abordados durante la sesión. Rusia, Dinamarca, Pakistán, Francia, Reino Unido, Baréin, China y Türkiye reclamaron el respeto a la soberanía y la integridad territorial sirias, la retirada israelí de los territorios ocupados y el cumplimiento del Acuerdo de Separación de Fuerzas de 1974 y de las resoluciones pertinentes del Consejo de Seguridad.
El representante de Türkiye afirmó que las incursiones y las actividades expansionistas israelíes vulneran la soberanía siria y el derecho internacional. Añadió que una Siria unida y estable, capaz de proteger sus fronteras y reforzar la cooperación económica, beneficia a toda la región.
En nombre del Grupo Árabe, el representante de Libia pidió eliminar las restricciones económicas y políticas que aún persisten, respaldar las instituciones estatales y aumentar la ayuda financiera y para el desarrollo destinada a los países que acogen a refugiados sirios.
Las delegaciones coincidieron en la necesidad de sostener la asistencia humanitaria y apoyar la recuperación económica, al tiempo que reclamaron el fin de las violaciones israelíes y el respeto de la soberanía, la unidad y la integridad territorial de Siria.
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