Daraa, 5 oct (SANA) Bajo los eucaliptos de la localidad de Maariya, en el extremo occidental de Daraa, Abu Amjad se sienta junto a Abu Ahmad y varios niños mientras toman mate. A sus espaldas se extiende el valle del Yarmuk, del que los habitantes dependen para la agricultura y la apicultura, mientras que, al otro lado, se divisa la base militar de Al-Jazira, donde están desplegadas las fuerzas de ocupación israelíes.
Abu Amjad, vecino de la localidad de Kuya, en la cuenca del Yarmuk, y actualmente residente en Maariya, una localidad de menos de 2.000 habitantes, afirma que las fuerzas de ocupación han registrado su vivienda en tres ocasiones y que las incursiones y operaciones de registro se han repetido en la localidad durante el último periodo.
El pasado 1 de octubre, una fuerza israelí integrada por unos 100 soldados y diez vehículos militares incursionó en Maariya. Las tropas se desplegaron por distintos barrios de la localidad y registraron varias viviendas en una operación que se prolongó aproximadamente desde las 23:30 hasta las 03:30.
Según Abu Amjad, dos personas fueron detenidas; una de ellas fue liberada horas después, mientras que la otra permanecía detenida al momento de esta publicación.
Abu Amjad señaló que los soldados registraron su vivienda y otras casas vecinas en busca de armas, sin encontrar ninguna.
Por su parte, Abu Ahmad, de 60 años, quien regresó recientemente del Líbano, relató que las fuerzas de ocupación israelíes lo sometieron a un interrogatorio tras acusarlo de pertenecer al «Daesh» y que también fotografiaron su documento de identidad.
«Ya no podemos soportarlo», afirmó en una conversación con SANA.
El hombre explica que las fuerzas de ocupación han entrado en la localidad y registrado las viviendas de los habitantes en numerosas ocasiones, señalando que los soldados irrumpían en las casas con violencia y, en ocasiones, rompían las puertas, incluso a altas horas de la noche.
Una zona agrícola junto a posiciones militares
Maariya y Abedin se encuentran en la cuenca del Yarmuk, una fértil zona agrícola del oeste de Daraa que se extiende a lo largo del río Yarmuk, uno de los principales afluentes del río Jordán, y que forma parte de la frontera natural entre Siria, Jordania y el Golán sirio ocupado.
Las localidades de la zona dependen de las tierras agrícolas, los pastizales y los recursos hídricos, por lo que el acceso a los campos y a las zonas de pastoreo constituye una parte esencial de la vida de sus habitantes y de sus medios de subsistencia.

Los residentes afirman que los movimientos de las fuerzas de ocupación israelíes por los caminos agrícolas y dentro de las localidades dificultan en ocasiones su acceso a sus tierras, especialmente durante las operaciones de registro o los episodios de disparos.
También denuncian la pérdida de sus medios de subsistencia debido a que las fuerzas de ocupación han arrasado extensas superficies de tierras agrícolas.
En Maariya, la carretera utilizada por los vehículos militares israelíes pasa cerca de las viviendas.
Los habitantes indican que algunos niños de la localidad colocan ocasionalmente piedras en la carretera, pero que las fuerzas de ocupación las retiran y abren fuego en dirección a las viviendas.
Ocupación de territorios en el sur de Siria tras diciembre de 2024
Tras la caída del régimen anterior el 8 de diciembre de 2024, Israel violó el Acuerdo de Separación de Fuerzas de 1974 y ocupó territorios dentro de la zona desmilitarizada bajo supervisión de las Naciones Unidas, así como otras áreas del sur de Siria.
Al mismo tiempo, intensificó sus ataques aéreos contra la infraestructura militar siria y estableció posiciones militares que se extienden desde el monte Hermón, al norte, pasando por Quneitra, hasta el oeste de la provincia de Daraa. Entre ellas se encuentra la base militar de Al-Jazira, situada al oeste de Maariya.
500 ataques y más de 1.200 incursiones
El presidente Ahmad al-Sharaa afirmó, en el discurso de Siria ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, que Israel había llevado a cabo alrededor de 500 ataques aéreos y de artillería y más de 1.200 incursiones en territorio sirio, además de detener a unas 300 personas.
Siria continúa exigiendo la retirada de las fuerzas israelíes hasta las posiciones que ocupaban antes del 8 de diciembre de 2024, así como el cumplimiento del Acuerdo de Separación de Fuerzas de 1974.
Okba Al Zobani/ahs