Deir Ezzor, 11 ago (SANA) La Gobernación de Deir Ezzor, en el este de Siria, prevé poner en marcha una ciudad industrial destinada a atraer inversiones, generar empleo y aprovechar los recursos agrícolas, energéticos y naturales de esta provincia del este de Siria, en un proyecto que podría movilizar cientos de millones de dólares.
La iniciativa forma parte de tres grandes proyectos anunciados por el presidente sirio, Ahmad Al-Sharaa, durante un discurso por videoconferencia con motivo de la inauguración del Aeropuerto Internacional de Deir Ezzor y busca contribuir a la recuperación económica de una de las regiones más afectadas por años de conflicto.
Expertos económicos consultados consideran que la ciudad industrial podría convertirse en el núcleo de una nueva base productiva en el este del país gracias a la posición estratégica de Deir Ezzor, próxima a la frontera con Irak, su producción agrícola, sus reservas de petróleo y gas y la disponibilidad de mano de obra.
Cinco beneficios para la economía local
El economista Yasser al-Hussein señaló que, si el proyecto se ejecuta dentro de una estrategia integral, podría atraer capital, facilitar la instalación de empresas productivas, crear puestos de trabajo y reactivar actividades vinculadas al transporte, el comercio y los servicios.
Otro de sus principales efectos sería permitir que las materias primas y los recursos disponibles en la provincia sean procesados localmente y comercializados como productos de mayor valor añadido, en lugar de salir de la región sin transformación industrial.
Al-Hussein consideró que el proyecto podría marcar el paso de una política centrada exclusivamente en rehabilitar la economía local hacia la creación de una nueva base de producción en la región oriental.
A su juicio, la industrialización de productos agrícolas y otros recursos de la provincia aumentaría el valor generado dentro de Deir Ezzor y propiciaría empleos tanto directos como indirectos.
El experto agregó que, si las instalaciones industriales existentes todavía pueden ser recuperadas, su rehabilitación podría resultar más eficiente que construir desde cero una nueva zona, una opción que dependerá de las evaluaciones gubernamentales sobre los daños sufridos y el estado de las infraestructuras.
Una ubicación estratégica entre Siria e Irak
Deir Ezzor reúne, según Al-Hussein, tres ventajas esenciales para desarrollar una zona industrial: su ubicación sobre una vía de conexión entre Siria e Irak, su amplia base agrícola ligada al río Éufrates y sus reservas de petróleo y gas.
Esas condiciones permitirían fomentar actividades relacionadas con la industria alimentaria, la transformación de productos agrícolas, el sector textil, la petroquímica, la energía y los servicios vinculados a la actividad petrolera.
Al-Hussein defendió que la ciudad adopte un modelo industrial diversificado y no dependa únicamente de las actividades extractivas, con el objetivo de crear cadenas productivas capaces de integrar distintos sectores de la economía provincial.
Inversiones de cientos de millones de dólares
El asesor financiero y económico Muhammad Nasser Hamou estimó que únicamente la infraestructura básica de la ciudad industrial podría requerir inversiones por decenas de millones de dólares.
Una vez habilitado el complejo, las plantas productivas, especialmente las vinculadas a la petroquímica y la industria alimentaria, podrían atraer inversiones acumuladas de cientos de millones de dólares, siempre que el proyecto responda a las necesidades económicas y logísticas de la región.
Hamou indicó que los recursos públicos deberían concentrarse inicialmente en rehabilitar carreteras, puentes y redes de servicios alrededor de la futura zona industrial.
El capital privado local y los fondos aportados por sirios residentes en el extranjero podrían, por su parte, financiar la adquisición de terrenos, la construcción de instalaciones y la puesta en marcha de empresas industriales.
El experto también defendió una mayor cooperación con inversores privados extranjeros, en particular empresas de los países del Golfo interesadas en proyectos energéticos, agroalimentarios y de infraestructuras industriales.
Para reducir el riesgo de las inversiones, propuso priorizar proyectos de rápida ejecución, crear zonas económicas especiales y establecer incentivos fiscales y aduaneros, además de ofrecer condiciones favorables al capital de la diáspora siria.
Irak, principal puerta para las exportaciones
La proximidad con Irak podría convertir a Deir Ezzor en un importante punto de salida para las exportaciones sirias hacia ese mercado, según Al-Hussein.
El acceso posterior a los países del Golfo requeriría, sin embargo, una red logística más amplia que incluya carreteras adecuadas, transporte de mercancías, servicios aduaneros, almacenes y empresas especializadas en distribución y envíos.
El economista advirtió de que la construcción de la ciudad industrial no garantizará por sí sola el éxito del proyecto y subrayó que debe integrarse en un sistema de producción, transporte y exportación.
Hamou coincidió en que la viabilidad dependerá también de incentivos fiscales, préstamos con tipos de interés reducidos, facilidades para pagar los terrenos industriales y medidas destinadas a abaratar la inversión en energía e infraestructuras.
Empleo, cadenas productivas y reconstrucción
Los expertos prevén que la iniciativa tenga un efecto directo sobre el empleo y reactive sectores como la vivienda, el comercio, el transporte y los servicios, además de generar nuevas oportunidades de inversión conforme avance la rehabilitación de las infraestructuras.
Al-Hussein destacó que el mayor impacto económico se produciría si las nuevas fábricas quedan vinculadas a cadenas de suministro locales que comiencen en la agricultura y continúen con la transformación industrial, el empaquetado, el transporte y la exportación.
Para ello propuso un modelo de cooperación entre el Estado, el sector privado y las entidades financieras, en el que las autoridades aporten terrenos e infraestructuras, las empresas privadas construyan y operen las plantas y el sector financiero facilite crédito y garantías.
A largo plazo, ambos especialistas consideran que la ciudad industrial podría incrementar las exportaciones y la entrada de divisas, reforzar la seguridad alimentaria e industrial y transformar Deir Ezzor en un polo económico para toda la región oriental de Siria.
El éxito, señalaron, no deberá medirse únicamente por el número de fábricas construidas, sino por su capacidad para generar valor añadido, integrarse en la economía local y conectar la producción de Deir Ezzor con los mercados sirio, iraquí y regional.
También destacaron el papel que podrían desempeñar los habitantes de la provincia, tanto los que permanecen en Siria como los residentes en el extranjero, mediante la aportación de capital, conocimientos técnicos y experiencia profesional a las labores de desarrollo y reconstrucción.
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