Damasco, 8 ago (SANA) La cosecha de trigo de Siria en 2026 registra una fuerte recuperación, con una producción prevista superior a los 3 millones de toneladas y una superficie cultivada de unos 1,4 millones de hectáreas, según el Ministerio de Agricultura.
La mejora responde principalmente a las abundantes precipitaciones y a la reincorporación al proceso productivo de amplias superficies agrícolas en Hasakah, Raqqa y Deir Ezzor. El plan de cultivo se ejecutó al 100 %, mientras que el rendimiento medio superó los 3.000 kilogramos por hectárea en tierras de regadío y alcanzó unos 1.800 kilogramos por hectárea en las zonas de secano.
Hasakah lidera la producción
Hasakah concentra alrededor del 37 % de la producción nacional de trigo, seguida de Raqqa y Alepo, con un 18 % cada una, y Deir Ezzor, con un 11 %. Hasta el 2 de agosto, los centros de acopio de Hasakah habían recibido 1,15 millones de toneladas.

La actual temporada marca una diferencia considerable respecto a 2025, cuando la producción total se situó en unas 934.183 toneladas debido a la sequía y la escasez de lluvias. En las tierras de secano, donde se esperaban cerca de 800.000 toneladas, la producción real no superó entonces las 29.000.
Más de 2,7 millones de toneladas recibidas
El subdirector general de la Corporación Siria de Granos, Ahmed Qadoun, informó de que las cantidades recibidas hasta ahora superan los 2,7 millones de toneladas, por encima de las necesidades anuales de la institución, estimadas en 2,55 millones.
Precisó, no obstante, que esa cifra corresponde al trigo entregado por los agricultores y no representa la producción definitiva de la temporada.
La Corporación continúa además rehabilitando y ampliando silos y minisilos en varias gobernaciones para aumentar la capacidad de almacenamiento y preservar la calidad de la cosecha.
Digitalización y apoyo al agricultor
Durante esta temporada se puso en marcha un sistema electrónico de registro y reserva para organizar la comercialización del trigo, automatizar las facturas y reducir la congestión en los centros de recepción. Los pagos a los agricultores son efectuados posteriormente por los bancos agrícolas.
El experto en desarrollo Akram al-Afif valoró positivamente la plataforma, aunque señaló que requiere mejoras para adaptarse a las condiciones del trabajo agrícola, especialmente por la disponibilidad variable de cosechadoras, tractores y mano de obra.
Entre las principales demandas de los agricultores figuran la reducción de los costos de semillas, fertilizantes y combustible, una mayor financiación agrícola y precios de comercialización que cubran los costos y garanticen un margen de beneficio razonable.
De cara a la próxima temporada, el Ministerio de Agricultura trabaja en actualizar la legislación del sector, facilitar la importación de insumos, fomentar la competencia entre empresas y promover la agricultura por contrato.
También avanzan los esfuerzos para mejorar la calidad y pureza de las semillas, aumentar la productividad por unidad de superficie y reforzar la seguridad alimentaria.
El trigo continúa siendo uno de los cultivos estratégicos de Siria, no solo por su papel en la producción de harina y pan, sino también por su vínculo con la ganadería, el transporte, los servicios agrícolas y la estabilidad del sector rural.
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