Damasco, 1 ago (SANA) El presidente del Tribunal Constitucional Supremo, Issam al-Khalif, afirmó que, tras su reconstitución, la institución comenzó a elaborar los marcos jurídicos que regularán su labor y trabaja para asumir su papel en la protección de la Declaración Constitucional, el control de la constitucionalidad de las leyes y la resolución de conflictos entre los poderes Legislativo, Ejecutivo y Judicial.
En una entrevista concedida a SANA, Al-Khalif señaló que esas funciones contribuirán a fortalecer la independencia del Poder Judicial y a consolidar un Estado de derecho y de instituciones.
Explicó que una de las primeras tareas del Tribunal fue examinar el borrador del proyecto de ley que regulará su mecanismo de trabajo y sus competencias, elaborado por una comisión de la Secretaría General de la Presidencia de la República.
Asimismo, la institución comenzó a preparar su proyecto de reglamento financiero tras su nueva conformación.
Ley reguladora del funcionamiento del Tribunal
Al-Khalif indicó que los miembros de la corte constitucional debatieron el borrador del proyecto de ley durante dos extensas sesiones celebradas a lo largo de dos semanas.
El texto será remitido posteriormente a la Secretaría General de la Presidencia de la República para completar los procedimientos correspondientes y tramitar su aprobación a través de la Asamblea del Pueblo (Parlamento) y del presidente de Siria, Ahmad al-Sharaa.
Precisó que el proyecto aborda los requisitos para integrar el Tribunal, los mecanismos para la finalización del mandato de sus miembros, sus atribuciones y los procedimientos que regularán el ejercicio de sus competencias.
Funciones y atribuciones del Tribunal Constitucional
El presidente del órgano constitucional explicó que la institución desempeña funciones fundamentales, entre ellas interpretar la Declaración Constitucional, supervisar la constitucionalidad de las leyes y resolver los conflictos entre los poderes del Estado.
Señaló que el control constitucional se divide en previo y posterior.
El control posterior se ejerce después de que el Parlamento aprueba una ley, momento en el cual el Tribunal examina su conformidad con la Constitución conforme a los procedimientos establecidos.
El control previo, en cambio, consiste en emitir una opinión sobre los proyectos de ley remitidos por el Poder Ejecutivo o las propuestas legislativas presentadas por el Parlamento.
También incluye la resolución de recursos relacionados con la posible inconstitucionalidad de textos legislativos remitidos por el Tribunal de Casación, los tribunales de apelación y el Tribunal Administrativo Supremo, siempre que existan fundamentos jurídicos suficientes.
En cuanto a la resolución de conflictos entre los poderes del Estado, Al-Khalif señaló que el Tribunal Constitucional Supremo es responsable de aplicar la Declaración Constitucional, que define las autoridades Legislativa, Ejecutiva y Judicial y establece sus respectivas competencias.
Por ello, cuando se produzca un conflicto positivo o negativo de atribuciones entre esos poderes, corresponderá al Tribunal resolverlo conforme a las disposiciones de la Declaración Constitucional.
Revisión del sistema legislativo
Respecto a la revisión del sistema legislativo, Al-Khalif explicó que esta tarea corresponde principalmente a la Asamblea del Pueblo, mientras que el Tribunal emite su opinión sobre la constitucionalidad de los proyectos y propuestas de ley.
Añadió que una de las prioridades de la Asamblea será examinar las leyes fundamentales, sobre las cuales se basarán posteriormente otras normativas, como la ley básica del trabajo, el reglamento financiero y la ley de contratos.
Subrayó que estas normas fundamentales regirán el resto de las leyes y que la integración entre los poderes permitirá superar los obstáculos, proteger el interés público y consolidar los principios y derechos fundamentales.
Consolidación de la independencia judicial
En respuesta a una pregunta sobre la recuperación de la confianza de los sirios en el sistema judicial después de más de 50 años de gobierno del régimen depuesto de Al-Assad, Al-Khalif aclaró que el Tribunal no examina litigios judiciales ordinarios, sino que ejerce sus competencias constitucionales de acuerdo con la Declaración Constitucional.
Indicó que la institución busca consolidar la independencia del Poder Judicial, de modo que los jueces puedan dictar sus fallos con plena autonomía, sin otra autoridad que la ley y su propia conciencia.
Al concluir la entrevista, Al-Khalif afirmó que el Tribunal aspira a desempeñar plenamente su papel en la protección de la Declaración Constitucional y en la consolidación del principio de separación de poderes.
Añadió que dar a conocer sus competencias contribuirá a aumentar la conciencia de los ciudadanos sobre su función constitucional, fortalecer la confianza en las instituciones y promover la integración entre los poderes en beneficio del interés público.
El presidente Ahmad al-Sharaa emitió el pasado 7 de julio el decreto Nº 149 de 2026, mediante el cual nombró a Issam Khaled al-Khalif presidente del Tribunal Constitucional Supremo.
El decreto establece además que, hasta la promulgación de la ley que regulará su funcionamiento, el tribunal ejercerá el control sobre la constitucionalidad de las leyes y los reglamentos, y emitirá opiniones sobre la constitucionalidad de los proyectos de ley a solicitud del presidente de la República.
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