Damasco, 27 jul (SANA) El presidente sirio, Ahmad Al-Sharaa, afirmó que la nueva política de su país se basa en la construcción, la estabilidad, el desarrollo y el establecimiento de buenas relaciones con todos los Estados, con una visión acorde con la historia, la civilización y el futuro de Siria.
En una entrevista concedida a la cadena Al Jazeera, Al-Sharaa destacó la posición estratégica del país y su importancia como centro comercial, aunque consideró que las políticas aplicadas por el derrocado régimen de Al-Assad durante más de seis décadas lo aislaron de su entorno regional e internacional.
«Siria es un país importante, con una ubicación estratégica y un relevante papel comercial», señaló el mandatario, quien aseguró que Damasco trabaja ahora para recuperar su presencia en el escenario internacional.
Relaciones equilibradas con Estados Unidos, Europa y Rusia
Al abordar las relaciones con Estados Unidos, Al-Sharaa las calificó de buenas y destacó como avances positivos su recibimiento en la Casa Blanca y el levantamiento de las sanciones estadounidenses contra Siria.
El presidente sostuvo que el país inició una nueva etapa que fue recibida favorablemente por Estados Unidos y Europa, así como por Rusia y China.
«Ahora podemos enviar mensajes a todos los países del mundo», afirmó.
Sobre Moscú, explicó que durante la ofensiva que condujo a la caída del régimen de Al-Assad se mantuvieron contactos con Rusia y se alcanzó un acuerdo para retirar sus bases dispersas por el territorio sirio y limitar su presencia a la base aérea de Hmeimim y una parte de la instalación naval de Tartus.
Posteriormente, añadió, comenzó una fase de diálogo sobre el futuro de esas bases que aún no ha concluido.
Al-Sharaa recordó que Siria mantiene con Rusia una relación histórica que se remonta a la época soviética y aseguró que Damasco busca preservar los aspectos beneficiosos de esos vínculos y corregir su rumbo.
Según el mandatario, Moscú comprendió la nueva posición siria y se mostró dispuesto a abrir un nuevo capítulo en las relaciones bilaterales.
Respecto a los países occidentales, afirmó que existen numerosos intereses comunes en ámbitos como la economía, las rutas comerciales y el intercambio de conocimientos y experiencias.
También destacó la presencia de una amplia comunidad siria en Europa y recordó que solo en Alemania viven más de un millón de refugiados sirios, lo que genera importantes vínculos sociales, políticos y de seguridad.
Siria respalda el monopolio estatal de las armas en Líbano
Al-Sharaa señaló que la estabilidad de Líbano constituye una prioridad para Siria debido a la extensa frontera común entre ambos países.
«Lo que afecta a Líbano afecta a Siria, y esto nos preocupa», declaró.
El presidente consideró que la situación libanesa continúa siendo muy volátil y sostuvo que la presencia de grupos armados fuera de la autoridad estatal durante las últimas cuatro décadas tuvo consecuencias desastrosas.
En ese sentido, expresó el respaldo de Siria a la centralización de la autoridad del Estado libanés y a su monopolio sobre el uso de las armas y la aplicación de la ley.
Al-Sharaa acusó además a la milicia Hezbolá de haber participado junto al régimen depuesto en la guerra contra la población durante los últimos 14 años, aunque aseguró que Damasco no contempla ninguna intervención militar en Líbano.
El mandatario afirmó que Siria mantiene conversaciones con el Gobierno libanés para buscar soluciones que contribuyan a la seguridad y estabilidad del país vecino.
Asimismo, diferenció el acuerdo entre Líbano e Israel de las negociaciones relacionadas con Siria y expresó dudas sobre su éxito debido a lo que describió como numerosas deficiencias.
Una política regional independiente
Al-Sharaa advirtió de los riesgos derivados del apoyo a grupos armados que operan fuera de la autoridad de los Estados y mantienen vínculos con potencias regionales.
A su juicio, esa política representa una amenaza grave y la región sufre actualmente sus consecuencias.
El presidente recordó que Oriente Medio fue históricamente escenario de rivalidades entre distintas potencias y defendió la necesidad de que los países de la zona desarrollen una política y una identidad independientes.
«No debemos permanecer siempre ante la disyuntiva entre las políticas israelíes y las iraníes», afirmó.
Al-Sharaa sostuvo que algunos dirigentes iraníes mantienen ambiciones históricas en la región del Golfo y señaló que Siria procuró mantenerse al margen del enfrentamiento entre Estados Unidos e Israel, por una parte, e Irán, por otra.
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