Damasco, 24 jul (SANA) La próxima visita a Damasco del secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, constituye un hito en la trayectoria de las relaciones entre Siria y la organización internacional, al culminar una serie de visitas y reuniones celebradas durante la etapa posterior a la Liberación del 8 de diciembre de 2024, que abordaron los expedientes de la transición política, la recuperación económica, la justicia transicional y el retorno de los refugiados.
La agencia SANA destaca las cinco principales etapas que marcaron este creciente proceso diplomático:
Primera etapa: Pedersen y Fletcher, diciembre de 2024
La primera etapa comenzó pocos días después de La liberación, con la visita a Damasco del enviado especial de las Naciones Unidas para Siria, Geir Pedersen, y del secretario general adjunto para Asuntos Humanitarios y coordinador del Socorro de Emergencia, Tom Fletcher, en diciembre de 2024.
Durante la visita, ambos mantuvieron reuniones con el presidente Ahmed Al-Sharaa y con quien entonces era jefe del Gobierno de transición, Mohammed Al-Bashir, en las que se subrayó que la gestión de la etapa de transición política debía estar dirigida y asumida por los propios sirios.
Asimismo, Pedersen y Fletcher ofrecieron desde Damasco una sesión informativa conjunta al Consejo de Seguridad, centrada en el apoyo al proceso político y la ampliación de la respuesta humanitaria.
Segunda etapa: Los refugiados y la recuperación, entre las principales prioridades
El expediente del retorno de los refugiados y desplazados, así como la creación de las condiciones necesarias para su regreso, constituyó el segundo eje de las relaciones, con la visita a Siria del alto comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, Filippo Grandi, en enero de 2025.
Durante sus reuniones con varios responsables y con familias que habían regresado a las zonas de las que fueron expulsadas por el régimen derrocado, Grandi conoció de cerca las necesidades básicas para la recuperación.
Además, instó a la comunidad internacional a apoyar a los sirios en la reconstrucción de su país y a respaldar los esfuerzos encaminados a garantizar el retorno voluntario, seguro y digno de los desplazados y refugiados.
Tercera etapa: La justicia transicional y el expediente de los desaparecidos
En el marco de la gestión del legado de violaciones cometidas por el régimen de Al-Assad, la tercera etapa se centró en las cuestiones de justicia y de las personas desaparecidas.
Este proceso incluyó las dos visitas a Damasco de la directora de la Institución Independiente sobre las Personas Desaparecidas en Siria, Carla Quintana, en febrero y julio de 2025, con el objetivo de abordar los mecanismos de cooperación y la prestación de apoyo técnico para proteger los derechos de las familias de los desaparecidos.
Como continuación de este proceso, el representante especial adjunto de las Naciones Unidas para Siria, Claudio Cordone, presentó el 21 de julio de 2026, desde Damasco, una sesión informativa ante el Consejo de Seguridad.
En ella, afirmó que la comunicación con el Gobierno sirio sobre la transición política está logrando avances constructivos que contribuyen a reforzar la estabilidad y la confianza.
Cuarta etapa: El regreso de Siria a la presencia internacional en la ONU
En 2025, Siria recuperó su presencia diplomática en las Naciones Unidas con la participación del ministro de Asuntos Exteriores y Expatriados, Asaad Hassan Al-Shaibani, en una sesión del Consejo de Seguridad celebrada en Nueva York el 25 de abril, coincidiendo con el izamiento de la nueva bandera siria frente a la sede de la organización.
Esta presencia se consolidó con la participación del presidente Ahmed Al-Sharaa en los trabajos del octogésimo periodo de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas, celebrado en septiembre de 2025.
En su discurso en nombre de Siria ante la Asamblea General, Al-Sharaa afirmó que Damasco había triunfado en favor de todo el mundo al derrocar un régimen criminal que se prolongó durante 60 años, y que Siria había pasado de ser un país exportador de crisis a convertirse en una oportunidad histórica para establecer la estabilidad, la paz y la prosperidad en toda la región.
Asimismo, pidió el levantamiento total de las sanciones para evitar que vuelvan a convertirse en un instrumento destinado a inmovilizar al pueblo sirio y privarlo nuevamente de su libertad.
El presidente Al-Sharaa también mantuvo una reunión con el secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, en la que abordaron el apoyo al desarrollo, el fortalecimiento de la cooperación con la organización y la reafirmación de la soberanía y la unidad territorial de Siria.
Coincidiendo con el aniversario de la liberación del régimen derrocado y del triunfo de la revolución del pueblo sirio, los representantes de los 15 Estados miembros del Consejo de Seguridad realizaron una visita a Siria, la primera desde la creación del organismo en 1945.
La visita confirmó el respaldo de la comunidad internacional a la nueva Siria y su apoyo durante la etapa de reconstrucción y consolidación de la soberanía y la estabilidad.
Quinta etapa: Guterres en Damasco
La próxima visita de Guterres a Damasco constituye la etapa más destacada de este proceso de cooperación, al tratarse de la primera visita de un secretario general de las Naciones Unidas al país desde 2009.
La ONU declaró que la visita responde a una invitación por parte del Gobierno sirio y que, durante su estancia, Guterres se reunirá con el presidente Al-Sharaa, el ministro de Asuntos Exteriores y otros funcionarios.
También mantendrá encuentros con representantes de la sociedad civil y de organizaciones de mujeres, y visitará la Fuerza de las Naciones Unidas de Observación de la Separación en el Golán sirio ocupado, conocida como FNUOS.
La organización señaló que su secretario general reafirmará el compromiso de apoyar al Gobierno y al pueblo sirios durante esta etapa decisiva de la historia del país.
También subrayará la importancia de respetar la soberanía, la unidad y la integridad territorial de Siria.
La referida entidad internacional indicó que la visita constituirá, además, una oportunidad para conocer de cerca las esperanzas y los desafíos del país, así como para observar las consecuencias de los largos años de guerra.
Los esfuerzos del representante permanente de Siria ante las Naciones Unidas, Ibrahim Olabi, también contribuyen a fortalecer la cooperación con la organización internacional mediante la presentación de las posiciones de Damasco respecto a los expedientes de la etapa actual, la justicia transicional, las personas desaparecidas, los derechos humanos y la gestión del legado del régimen derrocado, en particular todo lo relacionado con las armas químicas, además de las agresiones israelíes contra el territorio sirio.
Hacia una nueva etapa de asociación
Estas etapas reflejan una rápida evolución del nivel de comunicación entre Siria y las Naciones Unidas, que pasó de la gestión de la respuesta humanitaria urgente a la ampliación de los ámbitos de cooperación en la rehabilitación de los sectores de servicios, la reconstrucción, la justicia transicional, el retorno de los refugiados y el apoyo a las instituciones del Estado.
La visita de Guterres reafirma esta trayectoria y abre una nueva etapa de asociación entre Siria y la organización internacional para apoyar la estabilidad y el desarrollo durante el próximo periodo.
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