Capitales, 29 jun (SANA) El Consejo de Cooperación del Golfo (CCG) condenó este lunes las incursiones de las fuerzas de ocupación israelíes en territorio sirio y el bombardeo de las gobernaciones de Quneitra y Deraa, en una jornada de rechazo unánime por parte de los países árabes a la operación militar israelí en el sur de Siria.
El CCG reiteró su solidaridad con Siria y su apoyo a la preservación de la seguridad, la estabilidad, la soberanía y la integridad territorial del país, así como su rechazo categórico a cualquier violación que atente contra su soberanía o amenace su seguridad.
Arabia Saudí condena las “continuas y flagrantes violaciones”
El Ministerio de Asuntos Exteriores de Arabia Saudí publicó un comunicado en su cuenta de la plataforma X enel que condenó las “continuas y flagrantes violaciones” cometidas por las autoridades de ocupación israelíes en la región, en particular las recientes incursiones en territorio sirio y el bombardeo de Quneitra y Deraa.
El reino saudí expresó su “total rechazo a la intimidación de civiles inocentes” por parte de las fuerzas israelíes y subrayó la importancia de detener las violaciones de la soberanía siria y de cumplir con el Acuerdo de Separación de 1974 para preservar la seguridad y la estabilidad regionales.
Jordania alerta de una “escalada peligrosa y provocadora”
Jordania también condenó los ataques israelíes contra territorio sirio, en particular las incursiones en Quneitra y Deraa y el bombardeo de artillería, que calificó de “flagrante violación de la soberanía e integridad territorial de Siria” y de “clara infracción del derecho internacional y de la Carta de las Naciones Unidas”.
El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores jordano, Fouad Majali, afirmó en un comunicado que estas acciones representan “una escalada peligrosa y provocadora que solo contribuirá a exacerbar el conflicto y la tensión en la región”. Majali señaló que Israel incumple sus obligaciones en virtud del Acuerdo de Separación de 1974 e instó a la comunidad internacional a “obligar a Israel a cesar sus ataques ilegales y provocadores” y a poner fin a la ocupación de partes del territorio sirio.
El Reino de Jordania reiteró su “apoyo inquebrantable a Siria en sus esfuerzos de reconstrucción”, basado en principios que garantizan su unidad, soberanía y la protección de su territorio y sus ciudadanos.
Catar: “Estos ataques exacerbarán las tensiones”
El Gobierno de Catar condenó los ataques israelíes del lunes, incluidas las incursiones en Quneitra y Deraa y el bombardeo de artillería, y afirmó que constituyen una “flagrante violación de la soberanía siria” y del derecho internacional humanitario.
En un comunicado difundido en la plataforma X, el Ministerio de Asuntos Exteriores catarí advirtió de que “la continuación de estos peligrosos ataques israelíes exacerbará las tensiones en la región y socavará los esfuerzos para promover la seguridad y la estabilidad”. La nota instó a la comunidad internacional a “disuadir a Israel, obligarlo a cumplir con el derecho internacional y exigirle responsabilidades por sus reiterados crímenes y ataques”.
Catar reiteró su “plena solidaridad con la hermana República Árabe Siria, su gobierno y su pueblo” y su apoyo a la soberanía, la unidad y la integridad territorial del país.
Siria denuncia el terror contra la población civil
El Ministerio de Asuntos Exteriores y de los Expatriados de Siria condenó enérgicamente los ataques israelíes, incluidas las incursiones en Quneitra y Deraa y el bombardeo de artillería que, según denunció, “aterrorizó a la población civil”. Damasco calificó la operación de “flagrante violación de la soberanía e integridad territorial de Siria” y de nueva infracción del derecho internacional, la Carta de las Naciones Unidas y el Acuerdo de Separación de 1974.
Los hechos sobre el terreno
El domingo, las fuerzas de ocupación israelíes irrumpieron en la aldea de Abdeen, en la campiña occidental de Deraa, y atacaron la localidad y sus alrededores con fuego de ametralladoras desde helicópteros y proyectiles de artillería. La operación causó daños materiales y obligó a varios residentes a desplazarse a aldeas vecinas, lo que desencadenó la oleada de condenas de los países árabes y su renovada muestra de solidaridad con Siria.
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