Damasco, 28 jun (SANA) Salvar vidas es un deber humanitario que está por encima de las fronteras, la geografía y la política. Con ese mensaje, el ministro sirio de Gestión de Emergencias y Desastres, Raed Al-Saleh, explicó el envío de un equipo especializado de búsqueda y rescate a Venezuela tras el terremoto que sacudió al país sudamericano.
El contingente, integrado por rescatistas que participaron en las operaciones posteriores al devastador terremoto del 6 de febrero de 2023 en Siria y Türkiye, recorrió más de 10.000 kilómetros para sumarse a las labores de búsqueda, rescate y respuesta humanitaria.
En un mensaje publicado en la red social X, Al-Saleh sostuvo que Siria no ha olvidado el sufrimiento que vivió hace tres años, sino que lo ha convertido en solidaridad con otros pueblos afectados por desastres naturales.
Al evocar aquel terremoto, recordó que el noroeste sirio fue la región más golpeada y denunció que los equipos internacionales de rescate no pudieron acceder durante las primeras horas y días decisivos debido a las circunstancias políticas de entonces.

También aclaró que el régimen de Bashar Al-Assad impidió el paso de equipos de rescate y ayuda humanitaria hacia las zonas rurales de Idlib y Alepo.
En medio de esa emergencia, prosiguió, los sirios afrontaron la tragedia con recursos muy limitados. Los voluntarios de la Defensa Civil Siria (DCS), conocidos como los Cascos Blancos, trabajaron junto a la población entre los escombros, muchas veces excavando con sus propias manos en busca de supervivientes, una labor que permitió rescatar a cientos de personas.
Por instrucciones del presidente Ahmed Al-Sharaa, un equipo sirio internacional de búsqueda y rescate, integrado por 15 especialistas del Ministerio de Gestión de Emergencias y Desastres, partió este sábado desde el Aeropuerto Internacional de Damasco hacia Venezuela para participar en las operaciones de rescate y asistencia humanitaria, en coordinación con el Ministerio de Asuntos Exteriores y Expatriados.
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