Nueva York, 26 jun (SANA) El representante permanente de Siria ante las Naciones Unidas, Ibrahim Olabi, advirtió que las recientes declaraciones israelíes, en las que se afirma que Israel nunca se retirará de los territorios sirios, resultan preocupantes, especialmente en momentos en que Estados Unidos, bajo la administración del presidente Donald Trump, lleva a cabo una mediación entre Siria e Israel.
Olabi explicó que la solicitud de Siria de aumentar la financiación de la Fuerza de las Naciones Unidas de Observación de la Separación tiene profundas implicaciones, pues un Estado que busca el conflicto no reclama una supervisión estricta del Acuerdo de Separación.
Mientras tanto, señaló, Israel continúa violando el Acuerdo de 1974, según los informes presentados al Consejo de Seguridad.
El diplomático recordó que, mientras Siria y el mundo celebraban el 8 de diciembre la caída de un régimen brutal, los habitantes de las zonas en las que Israel había incursionado no pudieron compartir esa celebración, una queja que, según dijo, escuchó de forma recurrente durante sus visitas a esas áreas, cuya propiedad pertenece al pueblo sirio.
Añadió que, ese día, mientras los sirios en todas partes celebraban el fin de décadas de represión, los habitantes de Quneitra y de las zonas circundantes enfrentaban incursiones israelíes, operaciones de secuestro e injerencias en su vida cotidiana, lo que aumentó su sensación de inseguridad.
Olabi afirmó que a esos habitantes se les dijo que la presencia israelí era temporal y estaba justificada por los acontecimientos en Siria, pero subrayó que esa justificación nunca fue válida y que hoy ya no se acepta ninguna excusa.
El representante sirio sostuvo que Siria es hoy uno de los países más estables de la región, inmersa en la reconstrucción, la recuperación de sus instituciones y la atracción de inversiones.
Asimismo, destacó que el país coopera con sus socios internacionales en la lucha contra el terrorismo, en el cumplimiento de los compromisos relativos a las armas químicas y en el fortalecimiento de la seguridad regional.
“El cambio en Siria, que al parecer Israel temía, fue la desaparición de un régimen autoritario que utilizó armas químicas contra su propio pueblo. ¿Acaso Israel prefería mantener el statu quo existente durante la era de Al Assad?”, expresó Olabi.
El diplomático señaló que el Consejo celebra reuniones semestrales sobre esta cuestión y aseguró que Siria no dejará de darle seguimiento hasta que se resuelva y se restablezca la estabilidad.
“Siria cumple con sus responsabilidades, y ha llegado el momento de que Israel cumpla también con las suyas”, afirmó.
Asimismo, Olabi reiteró el compromiso de Siria con la protección de los derechos de los niños y con el fortalecimiento de la cooperación con las Naciones Unidas en este ámbito.
En ese sentido, destacó la colaboración constructiva con la Oficina del Representante Especial del Secretario General para la Infancia y los Conflictos Armados, orientada a elaborar un plan nacional que prevenga las violaciones contra los niños.
sm