Nueva York, 22 jun (SANA) El representante permanente de Siria ante las Naciones Unidas, Ibrahim Olabi, reafirmó el compromiso del Gobierno sirio de continuar los esfuerzos para esclarecer el destino de las personas desaparecidas y víctimas de desaparición forzada, así como de avanzar en el proceso de justicia transicional sin concesiones.
Durante una sesión del Consejo de Seguridad dedicada a la situación en Siria, Olabi señaló que el caso de la doctora Rania Al-Abbasi y su familia representa una de las cerca de 200 mil heridas abiertas, tras el anuncio de la Comisión Nacional para las Personas Desaparecidas sobre indicios que apuntan al fallecimiento de sus hijos.
Subrayó que el fin de la incertidumbre no exime de la responsabilidad de revelar toda la verdad y garantizar la justicia.
Asimismo, el diplomático destacó que Siria se ha convertido en un socio activo en la lucha contra el terrorismo y la delincuencia transnacional, se incorporó al Grupo de Amigos para la Lucha contra la Trata de Personas y fue retirada de la lista estadounidense de países que no cooperan en materia antiterrorista.
Asimismo, anunció la participación de una delegación siria de alto nivel en la próxima Semana contra el Terrorismo y reiteró el apoyo de Damasco al Líbano, sus instituciones y sus decisiones soberanas.
En relación con la situación regional, Olabi acogió favorablemente el memorando de entendimiento destinado a poner fin a la guerra y promover la paz. Sin embargo, denunció que las declaraciones del primer ministro israelí sobre la permanencia de las fuerzas de ocupación en las zonas tomadas tras diciembre de 2024 demuestran que Israel continúa siendo el principal obstáculo para la estabilidad en Siria.
Afirmó que, pese a los esfuerzos de mediación, las acciones israelíes siguen vulnerando los derechos del pueblo sirio, el derecho internacional y las resoluciones del Consejo de Seguridad.
“Mientras Netanyahu escala la tensión y desafía a la comunidad internacional, Siria opta por la prudencia, la diplomacia y la cooperación con sus socios. La pregunta es qué camino elegirá este Consejo”, expresó.
Olabi señaló que los avances de la nueva Siria se producen en medio de un legado de destrucción, sufrimiento y desplazamiento, y presentó cinco logros fundamentales acompañados de cinco desafíos que requieren el respaldo continuado de la comunidad internacional.
En el ámbito de la justicia transicional, indicó que unas seis mil personas vinculadas al depuesto régimen permanecen detenidas, entre ellas decenas de altos oficiales.
Consideró que el principal desafío consiste en garantizar el apoyo internacional a este proceso nacional sin sustituirlo, de forma que no se comprometa la paz social.
Asimismo, informó que Siria continúa aplicando el Decreto No. 13 mediante la recepción de solicitudes de naturalización de ciudadanos kurdos sirios beneficiarios de esa medida.
Advirtió que este proceso debe ser protegido frente a intentos internos y externos de fomentar divisiones entre los distintos componentes de la sociedad siria.
En materia económica, destacó la celebración del primer Foro Nacional para el Diálogo del Sector Privado, organizado en cooperación con el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y Japón, así como la recuperación gradual de la actividad turística, la puesta en marcha de importantes proyectos en ese sector y la firma de acuerdos de inversión con empresas regionales e internacionales, particularmente en el ámbito energético.
No obstante, señaló que persisten desafíos relacionados con las secuelas de las sanciones y la necesidad de acelerar la reintegración del sistema financiero sirio en la economía internacional.
Respecto al retorno de refugiados y desplazados, Olabi afirmó que el Gobierno trabaja para crear condiciones favorables para su regreso y precisó que más de 3,5 millones de personas han retornado hasta la fecha.
Consideró esencial mantener el apoyo internacional a las prioridades nacionales, especialmente en materia de desminado y eliminación de restos explosivos de guerra.
También destacó que Siria continúa enfrentando amenazas vinculadas al grupo terrorista Daesh, al tráfico de armas y drogas, a la delincuencia transnacional y al legado del programa químico del antiguo régimen, por lo que pidió reforzar las alianzas internacionales para fortalecer las capacidades del Estado en estos ámbitos.
Al concluir su intervención, Olabi reconoció que el camino hacia la recuperación sigue siendo complejo.
“Detrás de cada piedra hay un recuerdo de dolor y en cada hogar reconstruido una historia de pérdida, pero la nueva Siria ha decidido avanzar”, afirmó.
El diplomático expresó su confianza en la capacidad de los sirios para construir su futuro y manifestó su esperanza de que el Consejo de Seguridad acompañe y respalde este proceso nacional.
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