Damasco, 16 jul (SANA) La nueva etapa política en Siria ha situado la justicia transicional en el centro del proceso de reconstrucción institucional, con el objetivo de esclarecer las violaciones de derechos humanos cometidas durante el depuesto régimen, garantizar la rendición de cuentas y evitar que los abusos se repitan.
Las autoridades sirias han insistido en los últimos días en que el proceso debe desarrollarse dentro del marco legal y bajo la responsabilidad de las instituciones del Estado, alejándose de cualquier forma de justicia por mano propia o de represalias colectivas.
Un proceso basado en la ley y las instituciones
El ministro de Justicia, Mazhar Al-Wais, afirmó en la red social X que “la justicia avanza a través de la ley y las instituciones del Estado”, subrayando que “no hay espacio para el caos ni la venganza”, sino para el Estado de derecho y la protección de los derechos de las víctimas.
En la misma línea, el portavoz del Ministerio del Interior, Noureddin al-Baba, defendió que exigir responsabilidades por los crímenes cometidos contra la población siria constituye un derecho de las víctimas, cuya aplicación corresponde al Estado y a sus instituciones judiciales y de seguridad.

El fiscal general de la República, Hassan al-Turba, explicó que la justicia transicional en Siria no se limita a procedimientos judiciales, sino que forma parte de un sistema integral con dimensiones jurídicas, políticas y de derechos humanos, desarrollado de acuerdo con la legislación nacional.
Por su parte, la Comisión Nacional para la Justicia Transicional ha reiterado que el proceso se fundamenta en el principio de responsabilidad individual y en la rendición de cuentas ante la ley, rechazando las represalias colectivas al considerar que contradicen los principios de justicia y derechos humanos y pueden generar nuevas tensiones sociales.
Documentación de crímenes y primeros procesos judiciales
Dentro de esta estrategia, el Ministerio de Justicia desarrolla investigaciones para documentar las presuntas violaciones y llevar ante los tribunales a los responsables de crímenes y abusos cometidos durante el anterior régimen.
Según las autoridades, las actuaciones se basan en la recopilación de pruebas, las investigaciones y los procedimientos legales previos a la presentación de los casos ante la justicia, en un intento de reforzar la transparencia y la independencia del poder judicial.
En este contexto, el ministerio difundió recientemente un vídeo con declaraciones de varios detenidos sobre supuestas prácticas de extracción ilegal de órganos y ejecuciones ocurridas en el Hospital Militar de Tishreen durante el periodo anterior.
Uno de los casos más destacados es el proceso judicial contra Atef Najib, considerado el primer juicio a un alto cargo de seguridad del antiguo régimen. Las autoridades presentan este procedimiento como un paso significativo dentro del proceso de justicia transicional y de la política de lucha contra la impunidad.
Expertos legales citados por medios oficiales consideran que estos procesos forman parte de una estrategia más amplia orientada a construir un sistema judicial capaz de garantizar la verdad, exigir responsabilidades a los autores de las violaciones, reparar a las víctimas y preservar la memoria de los acontecimientos que marcaron la historia reciente del país.
Para las autoridades sirias, la consolidación de este modelo constituye uno de los pilares de la reconstrucción institucional y de la creación de un Estado basado en el imperio de la ley, la ciudadanía y las garantías de no repetición de los abusos del pasado.
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