Tartus, 14 jun (SANA) En la localidad de Balata al-Gharbiya, en la provincia costera siria de Tartus, un singular bosque tropical se ha convertido en uno de los atractivos turísticos emergentes de la región gracias a la diversidad de especies vegetales que alberga y a una propuesta que combina ecoturismo, agricultura y ocio en plena naturaleza.
El lugar, rodeado de abundante vegetación, atrae cada vez a más visitantes interesados en conocer especies tropicales poco comunes en Siria y disfrutar de un entorno que evoca algunos de los bosques húmedos más conocidos del mundo.
El proyecto comenzó en un espacio pequeño
La iniciativa nació como un pequeño proyecto desarrollado en una parcela de apenas un dunam (mil metros cuadrados), antes de expandirse gradualmente hasta convertirse en un bosque en miniatura que alberga decenas de especies tropicales.
Entre las variedades cultivadas destacan la papaya, el aguacate, el lichi, la pitahaya y el plátano tropical. El espacio cuenta además con áreas de descanso integradas en el entorno natural, entre formaciones rocosas y zonas verdes que ofrecen a los visitantes una experiencia orientada al contacto con la naturaleza y la relajación.
Hussam Al-Din al-Sawas, odontólogo procedente de Alepo, señaló que el interés turístico por el lugar ha aumentado de forma notable en los últimos años.
Según explicó, la atmósfera del bosque le recordó a experiencias vividas durante un viaje a Brasil debido a las similitudes climáticas, la riqueza vegetal y el paisaje natural. A su juicio, este tipo de iniciativas pone de manifiesto el potencial turístico existente en Siria.
Diversidad natural y atractivos turísticos
Fouad Assani, comerciante también procedente de Alepo, destacó que la costa siria continúa siendo uno de los destinos preferidos por numerosas familias que buscan alejarse del ritmo de la vida cotidiana y disfrutar de espacios naturales tranquilos.
El visitante consideró que los proyectos turísticos y medioambientales desarrollados en la región contribuyen a incrementar el atractivo de la costa y animó a los sirios residentes en el extranjero a visitar el país y conocer sus recursos naturales y patrimoniales.
Por su parte, Najla Mazid, participante en una excursión turística a Tartus, afirmó que el bosque tropical fue uno de los principales atractivos del recorrido debido a la singularidad de su paisaje y a la diversidad de árboles y plantas que alberga.
La visitante comparó el entorno con algunas zonas naturales de Sudáfrica y señaló que el lugar ofrece una experiencia diferente basada en la tranquilidad, la contemplación de los paisajes verdes y el contacto directo con la naturaleza.
Actualmente, el bosque tropical de Balata al-Gharbiya es considerado un ejemplo de iniciativa privada que combina producción agrícola y ecoturismo, al tiempo que contribuye a dinamizar la actividad turística en la costa siria.
El proyecto ofrece a visitantes locales y extranjeros una propuesta centrada en la diversidad vegetal, la recreación y la conservación del entorno, reflejando el potencial de Siria para desarrollar iniciativas innovadoras vinculadas al turismo sostenible.




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