Estocolmo, 4 may (SANA) Un tribunal sueco dictó este lunes una sentencia de cadena perpetua contra un hombre declarado culpable de cometer graves crímenes de guerra en Siria, tras participar en asesinatos, torturas y detenciones arbitrarias de civiles entre 2012 y 2013.
Según el diario sueco Expressen, el acusado, Mahmoud Sweidan, de 55 años, se incorporó en la primavera de 2012 a una milicia afín al régimen derrocado en el campamento de Yarmuk, al sur de Damasco.
El 13 de julio de ese mismo año, participó en un ataque contra una manifestación pacífica, durante el cual abrió fuego con un arma automática contra civiles, lo que causó la muerte de unas 10 personas y dejó varios heridos, de acuerdo con lo confirmado por el tribunal.
La corte también declaró culpable a Sweidan, quien obtuvo la ciudadanía sueca en 2017, de cometer graves violaciones del derecho internacional en el campamento de Yarmuk, y estableció su implicación en el denominado “puesto de la muerte”, situado cerca de la mezquita Al-Bashir, en la entrada norte del campamento.
Entre diciembre de 2012 y julio de 2013, numerosos civiles fueron detenidos en ese puesto y posteriormente entregados a los servicios de seguridad del depuesto régimen, donde fueron sometidos a torturas y malos tratos, y algunos de ellos murieron.
El tribunal confirmó que Sweidan participó en la identificación, registro y detención de civiles antes de entregarlos.
Durante el juicio, un testigo afirmó que Sweidan era conocido por su extrema brutalidad y que “no dudaba en hacer daño a cualquier persona”, y añadió que solía cubrirse el rostro mientras se encontraba en el puesto de control.
El acusado fue detenido en julio de 2024 en la ciudad de Oumål, en el oeste de Suecia, y trasladado al centro de detención de Kronoberg, en Estocolmo, donde permaneció bajo custodia durante 21 meses mientras se desarrollaba la investigación.
El proceso judicial comenzó en octubre de 2025 y concluyó el pasado 23 de marzo. Finalmente, el tribunal emitió este lunes la sentencia de cadena perpetua y ordenó al condenado pagar indemnizaciones económicas a las familias de las víctimas, a los heridos en el ataque contra la manifestación y a los detenidos en el puesto de control.
Varios países europeos, entre ellos Francia, Países Bajos, Alemania, Austria y Reino Unido, han celebrado juicios contra antiguos miembros y responsables de las estructuras del depuesto régimen por crímenes de guerra.
El caso más reciente corresponde a un exagente de seguridad juzgado la semana pasada en la ciudad alemana de Coblenza por crímenes contra la humanidad relacionados con actos de tortura contra detenidos en Damasco durante los años de la Revolución en Siria.
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