Damasco, 31 mar (SANA) El acercamiento europeo con Siria se aceleró desde la liberación, el 8 de diciembre de 2024, cuando la mayoría de las capitales europeas abrió una nueva etapa con Damasco basada en la cooperación y el entendimiento mutuo, poniendo fin al periodo de aislamiento impuesto por el depuesto régimen durante 14 años de la Revolución siria, que desde su inicio buscó acabar con el autoritarismo.
Los países europeos estuvieron entre las primeras delegaciones internacionales en visitar Siria. Ocho días después de la liberación, el presidente Ahmad al-Shara recibió a una delegación del Ministerio de Asuntos Exteriores de Reino Unido para abordar los últimos acontecimientos en el país. Posteriormente, el 3 de enero de 2025, tuvo lugar una visita conjunta de los ministros de Exteriores de Alemania y Francia.
A continuación, decenas de delegaciones europeas visitaron Siria, en una clara señal de respaldo político a un país que se sacude las secuelas de una guerra impuesta por el sistema anterior.
Esto reflejó una voluntad internacional de reintegrar a Siria como un actor clave que busca la estabilidad y una participación positiva en su entorno, así como de trazar una política exterior equilibrada.
De París a Berlín y luego a Londres
En el marco del dinamismo diplomático, el presidente Al-Shara inició los puentes de comunicación con Europa mediante una visita a Francia el 7 de mayo de 2025, donde se reunió con su homólogo Emmanuel Macron, quien reafirmó el apoyo de su país a la soberanía y la integridad territorial de Siria, y expresó su intención de trabajar para levantar todas las sanciones europeas.
Por su parte, Al-Shara destacó el compromiso de Siria de fortalecer los lazos de amistad en beneficio de los intereses comunes de ambos pueblos.
El acercamiento sirio-europeo se evidenció también durante las reuniones de la Asamblea General de las Naciones Unidas en Nueva York el pasado septiembre, donde el presidente Al-Shara sostuvo encuentros con altos dirigentes y delegaciones europeas, entre ellos los presidentes de Francia, Finlandia, Chequia y Letonia, así como los primeros ministros de Italia, Grecia y Noruega.
Todos reafirmaron su apoyo a la nueva Siria y su voluntad de desarrollar relaciones bilaterales que contribuyan a la reconstrucción y al crecimiento, sentando las bases para amplias asociaciones en diversos ámbitos.
Siria, un socio internacional clave
El presidente Al-Shara se reunió, al margen de la cumbre climática celebrada en la ciudad brasileña de Belém en noviembre pasado, con sus homólogos de Francia y Finlandia, así como con los jefes de Gobierno de España y Países Bajos y el vicepresidente del Consejo de Ministros de Italia, en un paso que consolidó la posición de Siria como un socio internacional relevante.
Estos encuentros, tanto en Damasco como durante las visitas oficiales al exterior, no se limitaron a actos protocolarios, sino que contribuyeron a redibujar la política exterior de Siria y a consolidar su presencia en las dinámicas internacionales.
Asimismo, transmitieron un mensaje claro: la nueva Siria aspira a ser un Estado activo y equilibrado, superando los años de aislamiento vividos bajo el depuesto régimen.
Del aislamiento a las asociaciones internacionales
Las visitas del presidente Al-Shara a Alemania y a Reino Unido se inscriben en una estrategia orientada a desarrollar las relaciones bilaterales, fortalecer la cooperación política, económica y de desarrollo, y construir asociaciones que generen un entorno atractivo para la inversión, contribuyan a la reconstrucción y promuevan intereses de desarrollo compartidos.
Este dinamismo forma parte de los esfuerzos del presidente Al-Shara por superar definitivamente el aislamiento de Siria mediante relaciones internacionales basadas en intereses mutuos y asociaciones eficaces que contribuyan a la estabilidad y seguridad regional.
La nueva diplomacia siria se fundamenta en el pragmatismo y la reciprocidad, adoptando el diálogo y la cooperación como vía de interacción con el mundo.
Siria está abierta a todos y dispuesta a cooperar con cualquier país que respete su soberanía y crea en una asociación equilibrada. Así lo ha reiterado el presidente Al-Shara, mientras la voluntad política comienza a traducirse en oportunidades reales de inversión basadas en la cooperación y no en la ayuda, consolidando una nueva etapa que busca devolver a Siria su lugar en el escenario internacional.
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