Damasco, 22 mar (SANA) La celebración del Eid (fiestas) en Siria se distingue por una serie de tradiciones arraigadas que reflejan la identidad social del país, entre las cuales destaca la entrega de regalos como expresión de alegría, solidaridad y fortalecimiento de los lazos familiares.
Esta costumbre, profundamente vinculada a los valores culturales y religiosos, contribuye a difundir el espíritu festivo, especialmente entre los niños, y a reforzar la comunicación y el afecto dentro de las familias.
Muhammad Wahbi Suleiman, miembro del Consejo Supremo de Fatwas de Siria, explicó que el mantenimiento de los vínculos familiares durante el Eid no se limita a lo simbólico, sino que se materializa en visitas, contacto con allegados y la entrega de obsequios.
Asimismo, subrayó la importancia de prestar atención a los huérfanos, al considerar que su cuidado forma parte de la tradición islámica. En ese sentido, llamó a brindarles alegría mediante regalos, destacando su impacto humano y social.
El regalo de Eid: una tradición social arraigada
Para muchos ciudadanos, el regalo de Eid constituye uno de los elementos centrales de la festividad. Mohammed Nour Al-Sarraj señaló que esta práctica es una tradición muy valorada, que prepara con antelación para compartir con familiares en la mañana del Eid.
“Las sonrisas de los niños siguen siendo el verdadero sentido de la celebración”, expresó, al recordar su infancia y la expectativa de recibir pequeños obsequios que generaban una sensación de felicidad.
Por su parte, Yassin Al-Turki destacó que, pese a las dificultades económicas, esta costumbre se mantiene como un elemento esencial del Eid, especialmente por su impacto en la alegría de los más pequeños y su papel en la transmisión de valores entre generaciones.
Desde la perspectiva infantil, Jana Ammar, de 11 años, describió la emoción que siente al escuchar los primeros takbirs que anuncian la festividad, momento en el que comienza a recibir sus regalos.
La niña relató que comparte con sus hermanos la ilusión de reunir la mayor cantidad posible, para luego decidir en qué gastarla, ya sea en actividades recreativas o en la compra de alimentos y otros artículos.
Una práctica con raíces históricas
La tradición de los regalos de Eid en el mundo árabe e islámico se remonta a épocas antiguas, cuando se conocía como “Al-Tawsya” y consistía en la entrega de bienes materiales, evolucionando posteriormente hacia obsequios monetarios.
En Siria, esta práctica continúa siendo un reflejo de los sólidos vínculos familiares y de los valores de compasión y solidaridad que caracterizan a su sociedad, incluso en medio de desafíos económicos y sociales.
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