Damasco, 16 mar (SANA) Los cánticos de las manifestaciones y las canciones surgidas durante el levantamiento popular sirio de 2011 se consolidaron como una voz colectiva que reflejó las aspiraciones de libertad y dignidad de los manifestantes, convirtiéndose con el tiempo en un archivo sonoro de la Revolución.
Desde las primeras protestas, plazas y calles de diversas ciudades del país se llenaron de consignas coreadas por multitudes que transmitían mensajes políticos a través de expresiones sencillas y ritmos entusiastas.
Entre los lemas más repetidos figuraban “Oh Dios, no tenemos a nadie más que a Ti” y “El pueblo quiere la caída del régimen”, consignas que se propagaron rápidamente entre distintas localidades.
En las primeras semanas del movimiento, cuando las demandas se centraban en reformas políticas, los manifestantes entonaban cánticos que apelaban a la libertad, la dignidad y la unidad nacional, como “Uno, uno, uno… el pueblo sirio es uno”.
Con la expansión de las protestas, estos cánticos se difundieron por todo el país y se convirtieron en un lenguaje común entre los manifestantes, pese a las diferencias dialectales.
Con el paso del tiempo, el tono de las consignas reflejó el cambio en las demandas populares. Entre los lemas más simbólicos destacó “Te llega tu turno, Doctor”, una consigna satírica dirigida al entonces presidente sirio, que evidenciaba la transición de las reivindicaciones reformistas hacia la exigencia del derrocamiento del régimen.
Junto a las consignas, surgieron numerosos himnos revolucionarios interpretados por cantantes que acompañaron el movimiento con canciones que abarcaban desde melodías patrióticas hasta composiciones melancólicas dedicadas a los mártires caídos durante las protestas.
Entre las figuras más conocidas destacó el cantante Abdul Baset al-Sarout, apodado el “Ruiseñor de la Revolución”, autor de temas como “Paraíso, oh Patria”, “Por tus ojos, oh Homs” y “Oh Idlib, sé generosa y clama”. También ganó notoriedad el cantante Ibrahim Qashoush, cuya canción “Siria quiere libertad” fue coreada por manifestantes en varias ciudades.

El cantante Muwaffaq al-Na’al recordó en declaraciones a la agencia estatal SANA que interpretó su primer himno revolucionario durante el funeral de un grupo de manifestantes en la Gran Mezquita de Douma, en Guta Oriental. La canción llevaba por título “El hermano ha regresado, oh ojo, no llores”.

Al-Na’al explicó que posteriormente interpretó himnos inspirados en obras de poetas y artistas como Ahmad Qabour, Muhammad Iqbal y Samih Shqeir, algunos basados en la música tradicional y otros compuestos específicamente para el contexto del levantamiento.
Según el cantante, estos cánticos buscaban expresar los objetivos de la Revolución alejándose del sectarismo y del regionalismo, además de servir como herramienta para fortalecer la solidaridad entre los manifestantes y brindar apoyo moral a las familias de las víctimas.
Con el paso de los años, los cánticos y canciones del movimiento se han consolidado como un testimonio cultural de las primeras etapas del levantamiento sirio, preservando en sus letras y melodías la memoria de las protestas y el lenguaje popular que surgió en las calles desde 2011.
rsh/as