Nueva York, 10 mar (SANA) El representante permanente de Siria ante las Naciones Unidas, Ibrahim Olabi, reafirmó hoy el compromiso de su país con la Convención sobre las Armas Químicas y destacó la cooperación en curso con la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ).
Durante su intervención en una sesión del Consejo de Seguridad, el diplomático subrayó que la adhesión de Siria a la convención no responde solo a una obligación legal, sino también a un profundo sentido de responsabilidad ante el sufrimiento padecido por el pueblo sirio como consecuencia del uso de armas químicas.
Olabi señaló que Damasco cumple con ese compromiso pese a los importantes desafíos derivados de la naturaleza clandestina del programa químico del depuesto régimen de Bashar Al-Assad y del legado de 14 años de guerra.
En ese contexto, destacó que Siria mantiene una cooperación continua con la Secretaría Técnica de la OPAQ y adoptó medidas para reforzarla, entre ellas la creación de un grupo de trabajo nacional encargado de presentar informes mensuales, lo cual refleja transparencia y una comunicación institucional y técnica constante con el organismo internacional.
El representante sirio indicó que su país facilitó visitas a más de 25 sitios sospechosos, donde se recogieron muestras ambientales y se examinaron diversos documentos.
Asimismo, las autoridades sirias permitieron el acceso a más de 10 mil documentos originales y registros oficiales, mientras que la Secretaría Técnica entrevistó a 19 testigos, incluidos individuos que habían participado en el programa de armas químicas durante el antiguo régimen.
Olabi añadió que el gobierno sirio continúa coordinando con los equipos de la OPAQ para planificar nuevas visitas a diferentes sitios y preparar futuras actividades relacionadas con la destrucción de materiales cuando las condiciones lo permitan.
En cuanto a los esfuerzos de rendición de cuentas, señaló que el quinto informe de la OPAQ concluyó que la fuerza aérea del régimen de Al-Assad fue responsable de un ataque con gas cloro en Kafr Zita, en la provincia de Hama.
El organismo internacional acogió positivamente la cooperación de Siria, que calificó como la primera desde la caída del antiguo régimen y como un paso importante en el proceso internacional de rendición de cuentas.
El diplomático también informó que Siria notificó a la OPAQ el hallazgo de 75 cilindros antiguos y vacíos, sospechosos de contener sustancias químicas tóxicas, encontrados en un emplazamiento militar abandonado.
Según explicó, las autoridades nacionales comunicaron inmediatamente el descubrimiento a la Secretaría Técnica y ofrecieron plena cooperación para su gestión.
Aunque inicialmente se planteó trasladar algunos de esos cilindros a la sede de la OPAQ en La Haya, problemas de coordinación provocaron que los responsables de la limpieza del lugar los transportaran a una herrería, donde fueron desmantelados como chatarra.
Tras conocer el incidente, las autoridades sirias contactaron de inmediato con la Secretaría Técnica y se desplazaron al lugar junto con especialistas del organismo, quienes confirmaron que los cilindros estaban vacíos y destruidos bajo las medidas de seguridad necesarias.
Alabi subrayó que este episodio demuestra la necesidad de mayor apoyo internacional y desarrollo de capacidades para garantizar una cooperación eficaz ante cualquier material o información que pueda surgir.
Finalmente, expresó el agradecimiento de Siria a los países amigos que ofrecieron asistencia desde los primeros momentos tras la liberación del país, con el objetivo de eliminar el legado de armas químicas del depuesto régimen.
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