Damasco, 9 mar (SANA) La portavoz del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados en Siria, Celine Schmitt, confirmó que más de 80.000 sirios cruzaron la frontera desde Líbano hacía Siria desde el 2 de marzo de este año.
La responsable señaló que la agencia trabaja estrechamente con el Gobierno sirio a nivel central y local para proporcionar el apoyo necesario a los recién llegados.
En una entrevista exclusiva con SANA, Schmitt explicó que muchos de los recién llegados abandonaron Líbano rápidamente sin llevar sus pertenencias personales debido a bombardeos ocurridos cerca de sus lugares de residencia, lo que los obligó a salir de sus hogares con sus familias y dirigirse a Siria, donde se alojan con familiares y parientes.
Además, la representante indicó que hasta ahora no se registraron solicitudes de alojamiento de emergencia.
ACNUR refuerza su presencia en los pasos fronterizos
La organización reforzó su presencia en los pasos fronterizos de Jdeidet Yabous, Jousieh y Arida para apoyar a las autoridades ante la llegada de sirios desde Líbano, según explicó Schmidtt.
La portavoz también destacó que en el paso de Jdeidet Yabous se abrió una nueva sala de inmigración, equipada con personal adicional, equipos y ordenadores para agilizar la recepción de los recién llegados y evitar aglomeraciones.
Coordinación con las autoridades sirias
Schmidtt afirmó que ACNUR trabaja en cooperación con las autoridades sirias para recopilar datos y coordina con la Defensa Civil Siria. La ayuda en los pasos fronterizos incluye agua, mantas y transporte para quienes carecen de medios de desplazamiento.
Los recién llegados reciben información sobre cómo acceder a los centros comunitarios de ACNUR y asistencia jurídica si necesitan recuperar documentos personales o certificados de nacimiento.
Muchos se dirigen a Damasco, Alepo, Homs, Hama y Deraa, regiones que ya registran el retorno de refugiados y desplazados y enfrentan grandes necesidades debido a los daños en las viviendas y la falta de servicios básicos.
Señaló la importancia de garantizar el apoyo y la financiación necesarios para ACNUR y sus socios, con el fin de asistir a la población en las zonas a las que se dirigieron los retornados a través de los programas existentes. Entre ellos los centros comunitarios, que brindan apoyo psicológico, asesoramiento jurídico y protección infantil, así como programas de rehabilitación de viviendas y de medios de vida que ayudaron a las familias a asegurar alojamiento y una fuente de ingresos.
Agregó que la agencia capacitó a algunos trabajadores en la frontera en mecanismos de recopilación e intercambio de información y mantuvo la disposición de brindar apoyo adicional a quienes llegaron sin familiares o necesitaron alojamiento.
La ayuda de emergencia y la información se coordinó con la Autoridad General de Puertos y Aduanas y la Defensa Civil Siria, dentro de la respuesta organizada por el Ministerio de Emergencias y Gestión de Desastres, que también se encargó de identificar y cubrir posibles carencias, indicó.
Señaló que ACNUR coordina diariamente con diversas agencias de las Naciones Unidas y con socios para determinar los ámbitos que necesitaron apoyo y distribuir responsabilidades dentro de la respuesta humanitaria, con el fin de respaldar a las autoridades sirias.
Los pasos fronterizos entre Siria y Líbano registraron un intenso movimiento de retorno de ciudadanos sirios a su país, debido a los acontecimientos que vivió la región.
Las autoridades gubernamentales, de servicios y humanitarias se mantienen en estado de alerta para recibir a las familias que regresan, proporcionarles la asistencia humanitaria y médica necesaria y garantizar su entrada de forma segura y organizada.
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