Nueva York, 19 feb (SANA) El Grupo Árabe en el Consejo de Seguridad de la ONU reiteró hoy su condena a las recientes decisiones adoptadas por Israel dirigidas a consolidar su control sobre Cisjordania, expandir los asentamientos y profundizar políticas que incluyen desplazamiento forzado y confiscación de tierras palestinas.
En una declaración leída ante el Consejo por el representante permanente de Siria ante Naciones Unidas, Ibrahim Alabi, en su calidad de presidente del Grupo, se afirmó que tales medidas constituyen una violación flagrante de la Carta de la ONU, el derecho internacional y las resoluciones de legitimidad internacional.
El documento señaló que estas acciones evidencian la intención de socavar la viabilidad del Estado palestino en los territorios cuya anexión ha sido rechazada por la comunidad internacional, y acusó a Israel de obstaculizar los esfuerzos encaminados a alcanzar una paz justa y duradera en Oriente Medio.
El Grupo expresó reconocimiento a las posturas internacionales que han condenado los intentos de anexión y pidió que esas posiciones se traduzcan en acciones concretas que obliguen a Israel a revertir lo que calificó como políticas ilegales que amenazan la estabilidad regional.
Instando al Consejo de Seguridad a actuar
El Grupo Árabe instó al Consejo de Seguridad a asumir plenamente su responsabilidad en el mantenimiento de la paz y la seguridad internacionales, abordando de manera directa los intentos de anexión del territorio palestino ocupado.
Subrayó el compromiso internacional reflejado en la Declaración de Nueva York de adoptar medidas concretas conforme al derecho internacional, las resoluciones pertinentes de la ONU y la opinión consultiva emitida por la Corte Internacional de Justicia el 19 de julio de 2024, para garantizar el derecho del pueblo palestino a la autodeterminación y enfrentar la expansión de asentamientos y las políticas de desplazamiento forzado.
El Grupo indicó que el anuncio de nuevas medidas israelíes en Cisjordania ocurre días antes de una reunión en Washington destinada a avanzar en la segunda fase del alto el fuego y en iniciativas diplomáticas en curso.
El derramamiento de sangre palestina y la obstrucción de la ayuda
La declaración denunció la continuidad de operaciones militares en Cisjordania y la Franja de Gaza, así como las restricciones a la entrada de ayuda humanitaria en el enclave costero.
El Grupo subrayó la necesidad de respetar plenamente el alto el fuego, incluida su dimensión humanitaria, mediante el levantamiento de restricciones a la asistencia destinada a la población civil.
Rechazo a la fragmentación del territorio palestino
El Grupo Árabe expresó su rechazo categórico a cualquier intento de fragmentar el territorio palestino o separar la Franja de Gaza de Cisjordania.
Reafirmó la unidad política y geográfica del Estado de Palestina dentro de las fronteras del 4 de junio de 1967.
Graves consecuencias de la violación de lugares sagrados
Asimismo, condenó las incursiones de funcionarios y colonos israelíes en la Mezquita de Al-Aqsa y el Noble Santuario, calificándolas de violación del statu quo histórico y legal de los lugares sagrados.
El Grupo advirtió sobre las consecuencias de tales acciones, especialmente ante la proximidad del mes de Ramadán, y alertó sobre su impacto en la estabilidad regional.
La paz es el camino hacia la estabilidad
Finalmente, el Grupo sostuvo que poner fin a la ocupación y alcanzar una paz justa y completa, basada en las resoluciones de la ONU, el principio de territorio por paz y la Iniciativa de Paz Árabe, constituye la única vía para garantizar seguridad y estabilidad en Oriente Medio.
Siria preside actualmente el Grupo Árabe en Naciones Unidas durante el presente período de sesiones.
ed/fm/em