Múnich, 14 feb (SANA) El ministro de Asuntos Exteriores y Expatriados de Siria, Asaad Al-Shaibani, afirmó que su país avanza en la reconstrucción del Estado y el fortalecimiento de la confianza entre el Gobierno y el pueblo, pese a los profundos desafíos heredados de años de conflicto y divisiones.
Durante una sesión de diálogo celebrada en el marco de la Conferencia de Seguridad de Múnich, el jefe de la diplomacia siria señaló que, aunque el año ha estado marcado por logros, no ha estado exento de dificultades, y subrayó que el objetivo central ha sido consolidar las instituciones estatales y restaurar la cohesión nacional.
Al-Shaibani recordó que durante 14 años el régimen depuesto profundizó la fragmentación del país, mientras que tras la victoria de la Revolución se estableció firmemente el principio del monopolio estatal de las armas, como base para la estabilidad y la soberanía.

El canciller describió a Siria como un país agotado por la guerra y la mala gestión del régimen anterior, con una sociedad desgarrada tanto interna como externamente y enfrentada a desafíos humanitarios e infraestructurales. Sin embargo, enfatizó que la principal fortaleza de la nación reside en la voluntad y la ambición del pueblo sirio.
Asimismo, destacó que las autoridades han aprendido de las experiencias regionales, tanto exitosas como fallidas, y reiteró el compromiso de trabajar sin descanso para construir la Siria a la que aspiran sus ciudadanos.
En relación con los acontecimientos en Sweida y otras zonas, afirmó que el Estado no eludió su responsabilidad y actuó priorizando el interés nacional y el bienestar del pueblo.
Al-Shaibani subrayó que la diversidad de Siria constituye una fuente de fortaleza y que los intereses comunes, incluida la unidad e integridad territorial, se abordan dentro del marco de la ley y requieren el desarrollo de una cultura política sólida.

El ministro también expresó la preocupación de los sirios por las acciones de Israel contra su país, y denunció que desde el 8 de diciembre de 2024 Siria ha sido objeto de más de mil ataques aéreos, incursiones terrestres y ocupación de nuevos territorios en el sur.
Indicó que el Gobierno ha adoptado una postura pragmática centrada en la reconstrucción y la unificación nacional, aunque afirmó que las negociaciones no implican la aceptación del statu quo impuesto por Israel en el sur del país. En ese sentido, sostuvo que el objetivo final es la retirada de Israel de las zonas ocupadas tras el 8 de diciembre, el cese de su injerencia en los asuntos internos y el respeto a la soberanía y al espacio aéreo sirios.
Finalmente, consideró que el levantamiento de las sanciones constituye un elemento clave para la reconstrucción, al tiempo que señaló que aún persisten campos de desplazados dentro del país y un elevado número de refugiados en el exterior. Concluyó que la nueva Siria busca redefinirse como un Estado orientado a la cooperación y a la interacción con todos los actores internacionales.
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