Damasco, 2 feb (SANA) La Red Siria por los Derechos Humanos exigió hoy que los responsables de la masacre cometida en la ciudad de Hama en 1982 rindan cuentas ante la justicia, al subrayar que se trata de crímenes de lesa humanidad imprescriptibles, y reiteró la necesidad de verdad, reconocimiento y reparación para las víctimas y sus familias.
Un crimen que no prescribe
En un informe difundido hoy con motivo de un nuevo aniversario de los hechos, la Red sostuvo que afrontar el legado de violaciones constituye un requisito esencial para avanzar hacia la estabilidad y el Estado de derecho, y reclamó mecanismos efectivos de investigación y enjuiciamiento.
La organización calificó la masacre de Hama como uno de los episodios más graves de represión en la historia contemporánea de Siria y señaló que durante décadas se impidieron investigaciones, la rendición de cuentas y la divulgación del destino de miles de personas desaparecidas, además de restringirse cualquier conmemoración pública.
La ofensiva contra Hama en 1982
Según el informe, en febrero de 1982, fuerzas bajo el mando de Hafez al-Assad lanzaron una ofensiva militar contra la ciudad de Hama, en el centro de Siria, que se prolongó casi un mes.
La Red indicó que se impuso un asedio total, se cortaron los servicios básicos y el ataque estuvo marcado por bombardeos indiscriminados, ejecuciones sumarias, detenciones masivas y torturas, además de la destrucción de barrios históricos y la confiscación de propiedades. Algunas zonas reconstruidas, añadió, podrían ocultar fosas comunes.
Cifras de la tragedia y su impacto social
La organización estima que entre 30.000 y 40.000 civiles murieron y que alrededor de 17.000 personas permanecen desaparecidas. La tragedia, agregó, afectó a la mayoría de las familias de la ciudad y dejó secuelas de trauma intergeneracional que aún persisten.
Negación oficial e impunidad prolongada
En otro apartado, la Red afirmó que durante años se promovió una política de negación de la masacre, presentándola como hechos contra “terroristas”, lo que —a su juicio— contribuyó a borrar a las víctimas, deshumanizarlas y afianzar una cultura de impunidad.
Pese a ello, indicó que la memoria de lo ocurrido se preservó mediante la historia oral, la literatura y las artes, sentando las bases para la reivindicación de la verdad y la justicia.
Ausencia de una respuesta internacional efectiva
El informe también señaló la falta de una respuesta internacional decisiva en su momento, debido a la escasa documentación y a la ausencia de resoluciones firmes, lo que, según la Red, reforzó la percepción de impunidad y facilitó la repetición de violaciones en años posteriores.
Exigencias de rendición de cuentas y reparación
La Red instó a las autoridades a reconocer formalmente la masacre de Hama como crimen de lesa humanidad, declarar el 2 de febrero día nacional de conmemoración y crear una comisión nacional independiente, integrada por jueces, expertos legales, defensores de derechos humanos y representantes de las familias de las víctimas.
Asimismo, solicitó la creación de una agencia local para la búsqueda de las personas desaparecidas, con acceso a archivos de seguridad, capacidad para localizar fosas comunes, identificar restos y devolverlos a sus familias, además de preservar y revisar la documentación del antiguo aparato estatal.
Llamamiento a la comunidad internacional
La organización exhortó a la comunidad internacional y a las Naciones Unidas a reconocer el sufrimiento de las víctimas, condenar la masacre y apoyar los esfuerzos nacionales de rendición de cuentas, incluida la cooperación en investigaciones bajo jurisdicción universal y la recuperación de activos congelados para destinarlos a indemnizaciones.
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