Nueva York, 30 ene (SANA) El representante permanente de Siria ante las Naciones Unidas, Ibrahim Alabi, afirmó que Siria no renunciará a la recuperación de sus territorios ni a la restitución de sus derechos, y que continuará desplegando esfuerzos, adoptando de inmediato las medidas necesarias para evaluar los daños provocados por la ocupación ilegal israelí en el sur de Siria.
Subrayó que, si Israel considera que entablar conversaciones sobre seguridad implica una concesión respecto a los derechos del pueblo sirio, está, sin duda, equivocado.
Durante una sesión del Consejo de Seguridad celebrada el jueves para abordar los últimos acontecimientos en Oriente Medio, Alabi declaró: “Me dirijo a ustedes hoy no solo como Representante Permanente, sino también como testigo presencial. El día 10 de este mes estuve en la zona de amortiguación del sur de Siria, en una visita conjunta con el secretario general adjunto de Operaciones de Mantenimiento de la Paz, Jean-Pierre Lacroix. Allí nos reunimos con ciudadanos sirios de la provincia de Quneitra y escuchamos el sufrimiento de padres cuyos hijos fueron secuestrados por la ocupación israelí. Asimismo, compartimos el dolor de agricultores sirios que perdieron sus tierras y sus árboles frutales, arrasados por las excavadoras del ocupante”.
Añadió: “Las mujeres sirias nos relataron que las viviendas en las que habían vivido toda su vida, los hogares que las protegieron, fueron destruidos y en su lugar, las fuerzas de ocupación levantaron bermas de tierra y fortificaciones militares en suelo sirio, asimismo escuchamos los testimonios de civiles sirios desarmados sobre los ataques continuos de las fuerzas de ocupación contra ellos mientras intentaban ganarse la vida, todo ello bajo falsos pretextos de seguridad. Además, les prometimos hacer oír su voz ante el mundo desde la plataforma de las Naciones Unidas y trabajar para garantizar el regreso de sus hijos, decenas de los cuales fueron secuestrados por las fuerzas de ocupación durante el establecimiento de puestos de control militares que han fragmentado comunidades, paralizado la circulación, sembrado el terror entre la población y sometido a los ciudadanos a registros y desapariciones forzadas, todo ello en territorio sirio”.
Alabi continuó: “En los últimos días, aviones de la ocupación israelí han rociado repetidamente sustancias químicas desconocidas sobre tierras y bosques sirios. La pregunta es: ¿están las supuestas preocupaciones de seguridad de la ocupación relacionadas con los árboles, los pastos y el ganado? ¿Acaso la ocupación ignora que la dignidad y el sustento del pueblo sirio son tan importantes como sus vidas?”.
Asimismo, el delegado sirio aseguró que su país seguirá actuando y no permanecerá de brazos cruzados, y que adoptará de inmediato las medidas necesarias para evaluar y documentar los daños causados por la ocupación ilegal israelí en el sur de Siria.
“Mi gobierno trabaja para registrar estos daños humanos y materiales, de modo que constituyan una base legal para la rendición de cuentas y para exigir una indemnización por los perjuicios ocasionados por estas prácticas militares israelíes”, afirmó.
Prosiguió: “En este sentido, reiteramos nuestra exigencia de poner fin a la presencia ilegal de las fuerzas de ocupación israelíes en la zona de amortiguación desde el 8 de diciembre de 2024”.
“En este momento delicado y crítico, cuando la importancia del mandato de mantenimiento de la paz en el sur de Siria es primordial, el Consejo de Seguridad adoptó la Resolución 2018, y a pesar de su brevedad, esta resolución respetó los marcos internacionales establecidos, en particular la Resolución 338 y el Acuerdo de Separación de 1974”, agregó el diplomático sirio.
Alabi añadió: “En este contexto, destacamos el papel vital e importante que desempeñan la Fuerza de Observación de la Separación de la FNUOS y el Grupo de Observadores de los Altos del Golán —con quienes tuve la oportunidad de reunirme personalmente— en la supervisión y denuncia de las violaciones israelíes, en calidad de testigos internacionales neutrales”.
Explicó que, pese a la participación positiva de Siria en las conversaciones directas con Israel, facilitadas por Estados Unidos, Israel continúa impulsando esfuerzos destructivos para incitar al enfrentamiento entre los distintos componentes del pueblo sirio mediante consignas falsas, no obstante, el pueblo sirio es plenamente consciente de estas maniobras israelíes, en una escena que refleja la unidad y la solidaridad entre los sirios, todos ustedes presenciaron cómo destacados miembros de la comunidad drusa ofrecieron sus condolencias a las familias de los trece mártires víctimas de la masacre israelí en Beit Jinn”.
Detalló, además: “Los judíos sirio-estadounidenses estuvieron entre los principales defensores del levantamiento de las sanciones contra Siria tras su regreso hace décadas. Cuando Israel solicitó al gobierno estadounidense que mantuviera dichas sanciones, los judíos sirio-estadounidenses respaldaron a su país y, en última instancia, la voluntad siria prevaleció”.
“La línea de alto el fuego y la zona de amortiguación establecidas por el acuerdo de 1974 constituyen un espacio geográfico que separa a Siria del Golán sirio ocupado, y no representan nuestras fronteras con Israel. La cuestión del Golán sirio ocupado no es una disputa de soberanía con Israel. El Golán es territorio sirio, y el control militar no equivale a soberanía. Las ideas fantasiosas de Israel sobre fronteras, muros de seguridad y supuestas amenazas a su seguridad carecen de realismo, tanto desde el punto de vista geográfico como político”, explicó.
El representante permanente de Siria ante las Naciones Unidas concluyó su intervención señalando: “Sin embargo, mi país sostiene que los medios pacíficos son la mejor vía para resolver las disputas. La apertura a la diplomacia, el diálogo y la moderación que hemos demostrado no puede interpretarse como concesiones ni como debilidad. Siria no cederá en la restitución de su territorio ni en sus derechos. Si Israel cree que nuestra participación en conversaciones sobre seguridad constituye una concesión a los derechos del pueblo sirio, sin duda se equivoca”.
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