Hasakeh, 27 ene (SANA) Las inspecciones de campo realizadas por la Autoridad General para la Gestión, Protección y Desarrollo del Desierto Sirio revelaron daños de gran magnitud en las zonas desérticas del este y la región de Jazeera, incluidos la destrucción de reservas de pastoreo e instalaciones agrícolas tras años de invasiones y explotación descontrolada.
El director general de la Autoridad, Bayan al‑Abdullah, explicó que los desiertos de Deir Ezzor, Raqa y Hasakeh constituyen la reserva estratégica del país por su extensión y su papel en el pastoreo y la seguridad alimentaria.
Solo en Deir Ezzor, el desierto abarca 3 millones de hectáreas de un total nacional de 10,2 millones, mientras que Raqa cuenta con un millón de hectáreas. Cada gobernación dispone de ocho reservas al este del Éufrates, con superficies de 120.000 hectáreas en Deir Ezzor y 60.000 en Raqa.
Al‑Abdullah señaló que muchas de estas reservas han sido “arrasadas”, perdiendo su cobertura vegetal debido a la tala, la quema y la agricultura descontrolada, lo que ha provocado la desaparición de especies de pastoreo y fauna silvestre. Su recuperación, advirtió, requerirá años.
El responsable indicó que 47 pozos en Deir Ezzor y 21 en Raqa sufrieron destrucción y saqueo a manos del grupo FDS. La Autoridad logró rehabilitar seis pozos en Deir Ezzor, mientras que las instalaciones administrativas y el equipo técnico quedaron inoperativos por incendios y vandalismo.
Al‑Abdullah concluyó que la recuperación del desierto requiere mejorar los pastos, asegurar agua para el ganado y apoyar proyectos de desarrollo que fortalezcan a las comunidades locales y la seguridad alimentaria. También destacó la importancia cultural y social del desierto para la identidad beduina.
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