Raqa, 18 ene (SANA) Con el control total del Ejército Árabe Sirio sobre la ciudad de Tabqa, al oeste de la gobernación de Raqa, incluida la estratégica Presa del Éufrates, y la expulsión de las milicias terroristas de PKK y el grupo FDS, Siria ha recuperado una de sus infraestructuras más importantes a nivel nacional.
La relevancia de esta presa radica en su papel fundamental en la generación de energía eléctrica, la regulación de los recursos hídricos y el riego de vastas extensiones de tierras agrícolas.
Desde 2017, el control de la presa por parte de PKK y FDS privó a millones de sirios de servicios esenciales de agua y electricidad, afectando gravemente la vida cotidiana y la estabilidad económica de la región.

Las zonas circundantes experimentaron un deterioro significativo de los servicios básicos como consecuencia del control selectivo del caudal de agua y del suministro eléctrico, utilizados como instrumentos de presión política y económica.
Esta situación impactó negativamente en la agricultura y la ganadería, agravando aún más las ya difíciles condiciones de vida de la población.
Residentes locales confirmaron que el grupo FDS redujo deliberadamente el flujo de agua hacia la presa, provocando la sequía de amplias áreas agrícolas y poniendo en riesgo la seguridad alimentaria. Asimismo, denunciaron daños deliberados a estaciones de bombeo y proyectos de riego vinculados a la presa.
Los habitantes de la zona, que recibieron con entusiasmo al Ejército Árabe Sirio, subrayaron que la recuperación del control de la presa permitirá restablecer de manera justa y regular los servicios esenciales, aliviar su sufrimiento y devolver la estabilidad a la región.
Medidas urgentes para reanudar las operaciones
La mala gestión de la presa por parte de las FDS, sumada a la falta de mantenimiento periódico, la expuso a graves riesgos técnicos. Esta situación impulsó al Ministerio de Energía a actuar de inmediato para colocar esta instalación vital bajo una gestión nacional responsable.
Tras la liberación de la zona, el Ministerio anunció que la administración y operación de la presa volverán a estar a cargo de personal técnico especializado y cualificado, con el objetivo de garantizar su seguridad y su óptimo funcionamiento.
La Presa del Éufrates es una de las infraestructuras hídricas y energéticas más importantes del país. Dispone de una central hidroeléctrica situada en la margen derecha de la presa, a unos 80 metros del talud de la orilla. La central cuenta con ocho unidades generadoras, cada una con una capacidad de 110 megavatios.
La presa forma el lago Éufrates, también conocido como lago Tabqa, que se extiende a lo largo de aproximadamente 80 kilómetros, con un ancho de hasta 8 kilómetros y una superficie cercana a los 640 kilómetros cuadrados.
Su capacidad máxima de almacenamiento alcanza los 14.100 millones de metros cúbicos de agua, a un nivel máximo de unos 304 metros sobre el nivel del mar.
La estructura de la presa tiene una longitud aproximada de 4,5 kilómetros, una anchura de 512 metros en la base y 19 metros en la coronación, con una altura de 60 metros.
Está construida con tierra, arena y grava, siguiendo principios de ingeniería diseñados para garantizar su estabilidad y durabilidad.
La Presa del Éufrates, también conocida como Presa de Tabqa, se encuentra a unos 40 kilómetros al oeste de la ciudad de Raqqa. Su construcción comenzó en 1968; el 5 de julio de 1973 se desvió el curso del río Éufrates hacia la central hidroeléctrica, y las obras concluyeron en 1978.
fm