Washington,13 ene (SANA) El diario estadounidense The Hill afirmó que la justicia para las víctimas de los ataques con armas químicas perpetrados en Siria está hoy más cerca que nunca, tras la caída del antiguo régimen hace más de un año, lo que abrió una oportunidad sin precedentes para exigir responsabilidades penales a los autores de estos crímenes.
En un artículo de opinión, el experto en seguridad química Gregory de Koblenz señaló que el colapso del régimen de Bashar Al-Assad marcó un punto de inflexión histórico en los esfuerzos de rendición de cuentas.
De Koblenz indicó que exigir responsabilidades por el uso de armas químicas no constituye únicamente una obligación legal, sino también un paso esencial para reforzar el consenso internacional que prohíbe estas armas y para disuadir su utilización en el futuro.
El autor recordó que en noviembre pasado, durante la reunión anual de la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ), la comunidad internacional conmemoró el Día Internacional de Conmemoración y Homenaje a las Víctimas de la Guerra Química.
Indicó que esta ocasión tuvo un significado especial, al ser la primera vez que las víctimas y sobrevivientes de ataques químicos en Siria fueron homenajeados públicamente en su propio país.
Según el artículo, el depuesto régimen llevó a cabo más de 340 ataques químicos durante los 13 años de guerra, siendo el ataque con gas sarín en Ghouta, en agosto de 2013, el más letal, con más de 1.100 civiles muertos en cuestión de horas. Aunque Ghouta, Duma y Khan Sheikhoun figuran entre los casos más conocidos, De Koblenz destacó que numerosas ciudades y localidades sirias fueron blanco de ataques similares. Organizaciones de derechos humanos estiman que al menos 1.500 personas murieron y más de 12.000 resultaron heridas como consecuencia del uso de armas químicas.
El experto explicó que el proceso de justicia comenzó a consolidarse con la creación de la “Comisión Nacional para la Justicia Transicional”, establecida por el presidente Ahmed Al-Sharaa para investigar las violaciones cometidas por el antiguo régimen y llevar a los responsables ante la justicia.
Agregó que cinco altos oficiales de la fuerza aérea vinculados a los ataques químicos han sido arrestados, mientras que otros huyeron al Líbano, entre ellos Jamil Hassan, Bassam al-Hassan y el piloto Mohammed al-Hasouri, implicado en el ataque de Khan Sheikhoun, cuya entrega consideró un paso clave hacia la rendición de cuentas.
De Koblenz también señaló que en Francia avanzan procedimientos judiciales en los que se han emitido órdenes de arresto contra Al-Assad y cuatro altos funcionarios por el uso de armas químicas y crímenes de lesa humanidad. Aunque los acusados se encuentran en Moscú, podrían ser juzgados en ausencia el próximo año, lo que permitiría a la fiscalía francesa presentar pruebas detalladas sobre la responsabilidad del régimen.
Investigaciones similares se desarrollan asimismo en Alemania y Suecia, con la posibilidad de nuevos procesos judiciales.
El autor concluyó que Estados Unidos puede desempeñar un papel relevante en el apoyo a estos esfuerzos proporcionando información desclasificada sobre exfuncionarios civiles y militares, así como sobre científicos implicados, además de cooperar a través de Interpol y de asociaciones internacionales para combatir la impunidad.
Enfatizó que sancionar a los responsables de crímenes químicos no solo responde a los derechos de las víctimas, sino que constituye un mensaje disuasorio destinado a proteger a la comunidad internacional en el futuro.
ws/fm