Damasco, 3 ene (SANA) Desde la ocupación del Golán sirio en junio de 1967, Israel ha mantenido una política sostenida de violaciones a la soberanía y a los derechos del pueblo sirio.
Tras el derrocamiento del criminal régimen de Al-Assad el 8 de diciembre de 2024, estas acciones hostiles no solo continuaron, sino que se intensificaron en un intento de obstaculizar los esfuerzos nacionales e internacionales para estabilizar Siria y facilitar el retorno de millones de desplazados.
Golán sirio ocupado
La ocupación israelí del Golán sirio, iniciada en 1967, constituye una violación flagrante de la soberanía de Siria y del Derecho Internacional. Esta meseta estratégica, rica en recursos hídricos, permanece bajo control israelí, lo que priva a Siria del acceso a una parte sustancial de las fuentes de agua dulce del sur.
Damasco sostiene que la ocupación y la posterior anexión unilateral declarada por Israel violan el derecho internacional y resoluciones del Consejo de Seguridad, en particular las resoluciones 242 y 497.
Las autoridades sirias reiteran que el Golán es territorio árabe sirio ocupado y que su recuperación es un derecho legítimo e inalienable, a ser alcanzado por medios pacíficos y negociaciones conforme a la legalidad internacional.
Escalada militar tras diciembre de 2024
Desde finales del 2024 y hasta la actualidad, las acciones militares israelíes contra territorio sirio se intensificaron y los bombardeos continuaron bajo pretextos falsos utilizados para justificar los ataques.

El presidente sirio, Ahmad Al-Shara, denunció que desde diciembre de 2024 Israel ha realizado más de mil ataques aéreos y unas 400 incursiones terrestres en Siria, dirigidas contra instalaciones militares, objetivos civiles e incluso el palacio presidencial. Para el mandatario, “estos actos constituyen una declaración de guerra” y amenazan con arrastrar a toda la región a una peligrosa escalada.
Denuncias de Siria ante las Naciones Unidas
El delegado permanente de Siria ante la ONU, Ibrahim Olabi, reiteró ante el Consejo de Seguridad el compromiso de su país con el Acuerdo de Separación de Fuerzas de 1974, al tiempo que denunció las violaciones sistemáticas de Israel a ese entendimiento.

Olabi afirmó que, mientras Damasco respeta el derecho internacional y las resoluciones del Consejo, Israel continúa infringiendo ambos.
El diplomático insistió en la necesidad de que las fuerzas de seguridad sirias estén presentes en la frontera sur para reforzar el control estatal y evitar el vacío de seguridad.
Condenas oficiales y advertencias del Gobierno sirio
El Ministerio de Asuntos Exteriores y Expatriados condenó los ataques israelíes en Quneitra y Deraa, que causaron la muerte de civiles. Damasco rechazó además la continuidad de la presencia israelí en el Monte Hermón y en la zona de amortiguación.

El canciller Asaad Al-Shaibani advirtió ante el Consejo de Seguridad que los ataques aéreos israelíes violan el espacio aéreo y la soberanía sirias, destruyen infraestructura civil y reabren la puerta al caos y al resurgimiento de milicias. Denunció que las “narrativas engañosas” israelíes han sido desmentidas y que la población del sur vive bajo una amenaza constante que impulsa nuevos desplazamientos.
Asimismo, Al-Shaibani alertó que los enfoques expansionistas y la obstrucción a la labor de la Fuerza de las Naciones Unidas de Observación de la Separación (FNUOS) socavan los esfuerzos internacionales. Según indicó, la misión enfrenta frustración e impotencia ante las restricciones impuestas por Israel para cumplir su mandato.
Llamados a la comunidad internacional y perspectivas regionales
Las autoridades sirias reiteraron su llamado al Consejo de Seguridad para que adopte medidas urgentes que pongan fin a las violaciones israelíes, subrayando el derecho legítimo de Siria a defender su territorio y a su población conforme al derecho internacional.

El presidente Al-Shara reafirmó que Siria no ha provocado a sus vecinos ni permitirá que su territorio sea usado para amenazar a ningún país. No obstante, denunció la persistencia de ataques e incursiones israelíes y criticó la falta de voluntad real de Israel para implementar acuerdos de seguridad, pese a la participación siria en negociaciones auspiciadas por Estados Unidos.
Para Damasco, la continuidad de estas violaciones no solo socava la soberanía siria, sino que amenaza la estabilidad de Oriente Medio en un momento crucial de reconstrucción y reconciliación, y exige una respuesta firme y efectiva de la comunidad internacional.
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