Damasco, 29 dic (SANA) Durante el último año, los revolucionarios sirios lanzaron la denominada “batalla de la Disuasión de la Agresión” , una operación que observadores califican como una de las más complejas de los últimos años, tanto por la magnitud de los combates como por la diversidad de tácticas empleadas y la apertura simultánea de múltiples frentes.
La ofensiva se produjo en respuesta a los reiterados ataques de las fuerzas del régimen derrocado, respaldadas por la aviación rusa, y se centró inicialmente en posiciones militares estratégicas antes de extenderse de manera paralela a varios ejes de combate.
Multiplicación de frentes y desgaste del apoyo aéreo
Uno de los rasgos más destacados de la batalla fue la apertura de varios frentes simultáneos en zonas geográficamente distantes. Según mandos sobre el terreno, esta estrategia buscó dispersar la capacidad de intervención de la aviación rusa e impedir su concentración en un solo eje, como ocurrió en ofensivas anteriores.
La movilidad de las unidades, los ataques rápidos y los cambios constantes de posición limitaron de forma significativa el impacto del apoyo aéreo y desorganizaron los centros de operaciones del régimen.
Fabricación local de armamento y adaptación táctica
La operación puso también de relieve un avance en la fabricación militar local dentro de las filas de la oposición. Armas y municiones desarrolladas o modificadas en talleres locales fueron empleadas para compensar la escasez de armamento sofisticado.
Entre estas capacidades figuran mejoras en proyectiles de corto alcance, la fabricación de municiones de mortero y cohetes, así como el uso de medios de reconocimiento sencillos pero eficaces. Analistas consideran que este enfoque refleja un paso hacia la innovación táctica adaptada a las realidades del campo de batalla.
Drones y ataques selectivos
Los drones desempeñaron un papel central en los combates, en particular el aparato conocido como “Shaheen”, que, según fuentes de la oposición, fue utilizado para atacar salas de operaciones y centros de mando de las fuerzas del régimen.
Estas acciones habrían contribuido a interrumpir la cadena de mando y control, debilitar la coordinación entre unidades militares y ejecutar ataques precisos con un menor costo humano. Para varios observadores, el uso creciente de drones marca un punto de inflexión en las formas de combate empleadas.
Guerra electrónica y comunicaciones
Entre los aspectos más sensibles revelados por la batalla figura la penetración en las redes de comunicación del régimen. Fuentes opositoras aseguran haber interceptado determinadas frecuencias militares e incluso transmitido órdenes operativas falsas, lo que provocó confusión en el terreno, movimientos contradictorios de algunas unidades y una pérdida de confianza de los soldados en la cadena de mando.
Especialistas militares estiman que estas acciones afectaron seriamente la cohesión interna de las fuerzas gubernamentales.
Trato a prisioneros y dimensión humana
De manera paralela a las operaciones militares, facciones de la oposición destacaron un enfoque humanitario en el trato a los soldados capturados, especialmente aquellos no implicados en crímenes contra civiles. Imágenes difundidas muestran atención médica y protección a prisioneros, en un mensaje dirigido a combatientes considerados obligados a luchar bajo el antiguo régimen.
Apoyo popular y declaración de victoria
El avance de las fuerzas opositoras fue recibido con muestras de apoyo popular en varias zonas abandonadas por las fuerzas gubernamentales, con escenas de júbilo, el regreso gradual de familias desplazadas y consignas a favor de la libertad tras años de conflicto, según activistas locales.
En un giro calificado de histórico, los revolucionarios anunciaron la liberación de la ciudad de Damasco y proclamaron la victoria, considerando este acontecimiento como el fin de una etapa de despotismo y el inicio de una nueva fase para Siria.
De acuerdo con los dirigentes de la revolución, la siguiente etapa deberá centrarse en la protección de los civiles, la prevención del caos, la instauración de una administración civil de transición y la apertura de un proceso basado en la justicia y la rendición de cuentas.
La batalla de la “Disuasión de la Agresión” es considerada un punto de inflexión en el conflicto sirio, tanto en el plano militar como en el político y social, al evidenciar una profunda transformación en las formas de confrontación y en los instrumentos utilizados.
ed/fm