Damasco, 29 dic (SANA) Varias zonas de la región costera siria registraron este martes concentraciones limitadas de manifestantes que exigían principalmente la liberación de detenidos vinculados al depuesto régimen, en medio de un amplio despliegue de las Fuerzas de Seguridad Interna para proteger a la población y asegurar las instalaciones públicas.
Según las autoridades, estas concentraciones derivaron rápidamente en ataques armados después de que fueran infiltradas por elementos armados pertenecientes a remanentes del depuesto régimen, que utilizaron armas de fuego y armas blancas contra las fuerzas de seguridad y civiles, causando la muerte de tres personas y dejando alrededor de 60 heridos en la ciudad de Latakia.
Ataques armados y balance de víctimas
Pese a los llamados lanzados desde la noche anterior para movilizar a un mayor número de personas y corear consignas a favor del federalismo y la partición, las manifestaciones fueron de alcance limitado y no superaron, según fuentes oficiales, algunos miles de participantes.
El Ministerio del Interior informó de la muerte de un efectivo de las Fuerzas de Seguridad Interna y de varios heridos mientras cumplían con su deber de mantener el orden en Latakia, y subrayó que estos hechos no impedirán a las autoridades continuar protegiendo el país, persiguiendo a los responsables y llevándolos ante la justicia.
Por su parte, el jefe de seguridad interna de la provincia, Abdul Aziz al-Ahmad, explicó que tanto las fuerzas de seguridad como los manifestantes fueron atacados desde una fuente desconocida en la rotonda de Al-Azhari y la Carretera Al-Yumhurieh.

Indicó que un grupo armado, camuflado entre los manifestantes, lanzó una granada que hirió a dos agentes, además de vandalizar vehículos policiales y de las fuerzas especiales.
La Dirección de Salud de Latakia precisó que los hospitales atendieron heridos por disparos, armas blancas y pedradas, y señaló que dos ambulancias quedaron fuera de servicio como consecuencia de los ataques, aunque confirmó que el personal sanitario continuó prestando la atención necesaria.
Medidas de seguridad y rechazo a la partición
En un comunicado posterior, el Ministerio del Interior afirmó que algunas manifestaciones se desviaron de su carácter pacífico y se transformaron en ataques armados, recalcando que agredir al personal de seguridad constituye un delito castigado por la ley.
El Ministerio de Defensa anunció el despliegue de unidades del Ejército Árabe Sirio, apoyadas por vehículos blindados, en las ciudades de Latakia y Tartus, en coordinación con las Fuerzas de Seguridad Interna, con el objetivo de restablecer la estabilidad y proteger a los residentes.
El gobernador de Tartus, Ahmed al-Shami, declaró que los acontecimientos en la provincia se inscriben en los intentos de remanentes del antiguo régimen de explotar la situación e incitar al caos con apoyo extranjero.

En paralelo, figuras prominentes y dignatarios de diversas localidades costeras, como Qardaha, Qadmous, Tartus y Banias, emitieron declaraciones en las que rechazaron de forma categórica la partición y reafirmaron su apoyo a un Estado sirio único, unificado y fuerte, en el que todos los ciudadanos gocen de los mismos derechos.
Fuentes oficiales señalaron que la limitada magnitud de las concentraciones pone de relieve el impacto del enfoque político adoptado por el Estado, respaldado recientemente por el presidente Ahmad al-Shara, quien advirtió de que la explotación del sectarismo constituye una grave amenaza para la unidad del país y reiteró que Siria es una nación indivisible, sin políticas excluyentes ni vengativas.
Desde el derrocamiento del depuesto régimen el 8 de diciembre de 2024, han surgido grupos formados por antiguos partidarios que rechazan la transformación política e institucional en curso y que, de acuerdo con las autoridades, recurren a la incitación y a la convocatoria de protestas bajo consignas divisivas para promover la violencia, atacar a las fuerzas de seguridad y dañar bienes públicos.
fm