Damasco, 25 dic (SANA) Las comunidades cristianas en Siria celebraron la Navidad con oraciones y misas en iglesias y lugares de culto de distintas ciudades del país, en una jornada marcada por llamados a la paz, la convivencia y la esperanza.
Las ceremonias religiosas, dedicadas al nacimiento de Jesucristo como símbolo de amor y paz, incluyeron plegarias por la seguridad, la estabilidad y la prosperidad de Siria, en un contexto de renovadas aspiraciones de reconciliación y reconstrucción nacional.
El profundo significado de la festividad y los valores establecidos por Jesucristo
En la capital siria, la Catedral de Nuestra Señora de la Dormición de los greco-católicos melquitas, en el barrio de Zeitoun, acogió una misa presidida por el patriarca Youssef Absi, Patriarca de Antioquía y de Todo el Oriente para los greco-católicos melquitas, con la participación de sacerdotes y el coro de la catedral.
Durante su homilía, Absi subrayó el profundo significado espiritual de la Navidad y los valores de amor, tolerancia y misericordia predicados por Jesucristo, al tiempo que elevó oraciones para que la paz y la seguridad prevalezcan en Siria y en el mundo, y se alivie el sufrimiento de los pueblos.

En la Catedral Mariamita de Damasco, el patriarca greco-ortodoxo Juan X Yazigi presidió la Misa de Navidad, asistido por varios sacerdotes y acompañado por el coro patriarcal.
En su mensaje, destacó que la Navidad representa una ocasión de alegría, amor y paz, e instó a los fieles a abrir sus corazones a la misericordia divina y a trabajar unidos por el bien del país.

Asimismo, el arzobispo sirio-católico de Damasco, Mar Yohanna Jihad Battah, encabezó la misa navideña en la Catedral de San Pablo, donde afirmó que la festividad no es solo una conmemoración religiosa, sino un llamado a la reconciliación, al perdón y a la convivencia pacífica.
El prelado elogió las labores de protección realizadas por el Ministerio del Interior para resguardar las iglesias durante las celebraciones.
También se celebraron misas en la Iglesia Católica Armenia de Nuestra Señora del Mundo, presididas por el arzobispo George Asadourian, líder de la comunidad católica armenia, y concelebradas por el arzobispo ortodoxo armenio de Damasco, Armash Nalbandian.
“Un mensaje de paz y unidad que refleja la resiliencia de Homs”
En la ciudad de Homs, la Catedral del Espíritu Santo de la Iglesia Católica Siria, en el barrio de Al-Hamidiyah, celebró la Misa de Nochebuena en un ambiente de recogimiento y esperanza.
La ceremonia fue presidida por el arzobispo Yaacoub Murad, responsable de las diócesis de Homs, Hama y Nabk, quien destacó en su sermón la Navidad como un llamado a la tolerancia, la fraternidad y al fortalecimiento de los valores humanos y morales. Señaló que el nacimiento de Jesucristo constituye un mensaje de consuelo y esperanza para todo el pueblo sirio.
La misa incluyó cánticos navideños interpretados por el coro de la iglesia y el encendido de velas ante el belén, símbolo del nacimiento de la luz en medio de la oscuridad, en una escena que reflejó la determinación de los habitantes de Homs de aferrarse a los valores del amor y la esperanza.
Asistentes a la celebración destacaron que la participación en la misa navideña expresa la unidad y la solidaridad de la ciudad, y consideraron la festividad como una oportunidad para renovar la esperanza y trabajar por un futuro mejor. La celebración reafirmó, además, el carácter diverso y culturalmente rico de Homs, que avanza en su proceso de recuperación.
Un ambiente espiritual lleno de alegría y amor en Tartus
En la provincia costera de Tartus, las distintas denominaciones cristianas celebraron servicios religiosos en un ambiente espiritual marcado por la alegría y la amplia participación de familias y fieles.
La Divina Liturgia en la Iglesia Ortodoxa Griega de la Dormición de la Virgen María fue presidida por el metropolitano Basilios Mansour, quien afirmó que la Navidad llega este año en medio de cambios que se esperan favorables para Siria y su pueblo, y recalcó que la festividad es un mensaje de paz que une a musulmanes y cristianos.
Por su parte, en la Iglesia de la Anunciación, el arzobispo maronita de Latakia, Antoine Chbeir, señaló que la Navidad renueva la esperanza de construir una nación basada en la hermandad, el amor y la igualdad de derechos y deberes. Llamó a que la festividad sea una ocasión para el perdón, la purificación de los corazones y la construcción de un destino común.
“Una temporada humanitaria global que une a las personas en el amor”
Residentes de distintas ciudades expresaron su satisfacción por participar en las celebraciones navideñas y subrayaron que la Navidad trasciende su dimensión religiosa para convertirse en una temporada humanitaria global que promueve el amor, la paz y la cooperación entre los pueblos.
En iglesias y lugares de culto de todo el país, clérigos y sacerdotes coincidieron en destacar el significado del nacimiento de Jesucristo como símbolo de amor, esperanza, hermandad y tolerancia, e hicieron un llamado a la unidad de los sirios para preservar la cohesión social y avanzar en la reconstrucción de la Siria a la que aspira su pueblo.
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