Ginebra, 3 dic (SANA) Siria se prepara para celebrar oficialmente por primera vez el Día de los Derechos Humanos, un acto que, según el Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, marca un nuevo capítulo en la relación del país con la comunidad internacional y refleja cambios positivos tras su liberación.
El jefe de la sección de Oriente Medio y Norte de África de la oficina del Alto Comisionado, Mohammed al-Nassour, señaló que la situación en Siria “mejora claramente” y que su oficina, que durante años no pudo operar en el país, ahora tiene un equipo permanente en Damasco, lo que fortalece la cooperación con el gobierno sirio.
Apoyo técnico y medidas prácticas
El funcionario explicó que el gobierno sirio, con apoyo de la ONU, trabaja en la modernización de la legislación, el fortalecimiento de los derechos humanos en las instituciones de seguridad y la mejora de la administración pública.
Entre las medidas adoptadas este año, destacó la creación de una comisión nacional para investigar los sucesos en la región costera y la renovación del mandato de la comisión internacional de investigación. La justicia transicional será una prioridad para 2026, abarcando verdad, reparaciones y reconciliación nacional.
Empoderamiento de mujeres y jóvenes
Al-Nassour valoró también la cooperación con organizaciones de mujeres y la promoción de iniciativas juveniles en todo el país, desde mantenimiento de espacios comunitarios hasta mejora de servicios locales. Señaló que la juventud siria constituye la principal fuente de esperanza para el futuro.
El funcionario destacó el creciente interés de donantes internacionales y socios regionales por financiar programas de derechos humanos en Siria.
“Cuando Siria celebre el Día de los Derechos Humanos este año, el mensaje central será que la esperanza se ha convertido en una realidad tangible y que el camino hacia un futuro mejor ya ha comenzado”, afirmó.
La Nueva Siria y la apertura internacional
Desde la caída del nefasto régimen, Siria ha reanudado su colaboración con organismos internacionales, especialmente con la ACNUDH, que opera nuevamente desde Damasco tras más de una década. La cooperación incluye justicia transicional, empoderamiento de la mujer y apoyo a proyectos comunitarios.