Damasco, 12 ago (SANA) La sucesión de medidas económicas, acuerdos financieros y nuevas ayudas internacionales apunta a la entrada de Siria en una etapa marcada por la recuperación, la aplicación de reformas y una mayor integración en el sistema financiero internacional, tras años de aislamiento.
La última señal en este proceso fue la concesión de una subvención de 100 millones de dólares anunciada por el Banco Mundial el pasado 7 de agosto, destinada a apoyar la modernización del sector financiero en Siria. La ayuda se suma a otras aprobadas desde 2025 y eleva a 491 millones de dólares el total de subvenciones aprobadas por el organismo.
Confianza Financiera Internacional
La nueva subvención del Banco Mundial representa un paso relevante en la relación de Siria con las instituciones financieras internacionales. El organismo señaló que el proyecto respaldará inversiones destinadas a llevar a cabo las operaciones financieras más seguras, rápidas y transparentes.
Según el Banco Mundial, la modernización de las infraestructuras financieras constituye una condición esencial para volver a conectar Siria con los canales financieros internacionales necesarios para el comercio y la inversión.
El gobernador del Banco Central de Siria, Mohamad Safuat Ruslán, consideró que la ayuda supone una etapa importante en el desarrollo de las estructuras financieras y bancarias y una base para construir un sector financiero moderno acorde con los estándares internacionales.
Resultado de las Reformas Gubernamentales
Pocos días antes del anuncio de la nueva ayuda, el ministro de Finanzas, Mohamad Yaser Barnieh, afirmó que el Banco Mundial había aprobado el éxito de las reformas sirias correspondientes a 2026.
El ministro explicó que el cumplimiento de las medidas relacionadas con la sostenibilidad de la deuda y la transparencia se traducirá en un aumento de las asignaciones de subvenciones para 2027.
Entre las medidas adoptadas figuran la actualización de la legislación bancaria, el fortalecimiento de los mecanismos contra el blanqueo de capitales y la financiación del terrorismo y la reestructuración de las políticas fiscal y monetaria, incluida la introducción de una nueva libra siria mediante la eliminación de ceros.
De las Promesas a la Ejecución
La relación de Siria con las instituciones financieras internacionales comenzó a cambiar progresivamente tras la caída del régimen de Al-Asad y la liberación del país el 8 de diciembre de 2024, con una transición de los compromisos a la aplicación de medidas económicas y financieras destinadas a recuperar la confianza y crear las condiciones para reanudar la financiación al desarrollo.
En junio de 2025, el Banco Mundial aprobó una subvención de 146 millones de dólares para mejorar el suministro eléctrico y apoyar la recuperación económica.
Durante 2026, el organismo aprobó en marzo otros 20 millones de dólares para apoyar la gobernanza financiera. En abril anunció ayudas por 225 millones de dólares, de los que 150 millones se destinaron al sector del agua y al mantenimiento de redes y 75 millones al sector sanitario y la atención primaria.
A estas cantidades se sumaron los 100 millones de dólares anunciados el 7 de agosto para apoyar el sector financiero.
La evolución muestra una ampliación progresiva de los ámbitos de financiación, desde proyectos concretos hasta sectores como electricidad, agua, sanidad, gobernanza y finanzas.
Apoyo a la Integración Global
Además de las ayudas del Banco Mundial, aparece la evaluación del Fondo Monetario Internacional (FMI) publicada el 4 de agosto, que señaló la continuidad del impulso de la recuperación de la economía siria.
El organismo apuntó a un crecimiento superior al 10 % y destacó el papel de las reformas bancarias y financieras para reforzar la estabilidad y crear un entorno más favorable para la inversión.
Mensaje de Apoyo de los Países Hermanos
Arabia Saudí y Catar contribuyeron a crear las condiciones para que Siria pudiera volver a beneficiarse de la financiación internacional.
En mayo de 2025, ambos países saldaron la deuda siria pendiente con la Asociación Internacional de Fomento, por un importe de 15,5 millones de dólares, lo que permitió eliminar uno de los obstáculos para reanudar el acceso de Siria a la financiación del Banco Mundial.
La medida facilitó la vuelta de Siria a las instituciones internacionales y abrió nuevas posibilidades de cooperación, financiación e inversión.
Siria Entra en una Etapa de Apertura Financiera
La acumulación de estos avances, junto con la reanudación de las operaciones mediante el sistema SWIFT, refuerza las posibilidades de volver a conectar la economía siria con el sistema financiero mundial y ampliar su capacidad para atraer financiación e inversiones.
El proceso refleja una transición hacia una fase centrada en la recuperación económica, la aplicación de reformas y la reconstrucción de los vínculos financieros internacionales.
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