Ottawa, 3 jul (SANA) Canadá anunció este viernes un proyecto para construir un nuevo oleoducto que conectará la provincia de Alberta con la costa del Pacífico, con una capacidad prevista de un millón de barriles diarios, en una iniciativa orientada a aumentar las exportaciones de petróleo hacia los mercados asiáticos y reducir la dependencia del mercado estadounidense.
Según informó la agencia Associated Press, el proyecto, presentado por el primer ministro canadiense, Mark Carney, constituye una medida estratégica para reforzar la posición de Canadá como cuarto mayor productor de petróleo del mundo.
La primera ministra de Alberta, Danielle Smith, indicó que las obras podrían comenzar en septiembre de 2027, tras meses de negociaciones destinadas a equilibrar las presiones económicas con las políticas de protección medioambiental.
El oleoducto será desarrollado mediante una alianza entre la empresa estatal Trans Mountain y Pembina Pipeline, que tendrá una participación inicial del 10%, ampliable al 20% una vez que el proyecto entre en funcionamiento.
La iniciativa afronta desafíos regulatorios similares a los que encontró anteriormente la ampliación del oleoducto Trans Mountain, cuyo coste pasó de 4.500 millones de dólares canadienses a 34.000 millones en cuatro años.
No obstante, el Gobierno federal canadiense y la provincia de Alberta buscan acelerar las autorizaciones a través de la Oficina de Grandes Proyectos, al tiempo que intentan reforzar la cooperación con las comunidades indígenas y vincular la iniciativa a programas de captura y almacenamiento de carbono.
El Ejecutivo también firmó acuerdos con la petrolera de Columbia Británica para apoyar la infraestructura del puerto de Vancouver, manteniendo al mismo tiempo la prohibición sobre los petroleros en la costa noroeste, lo que abrió la puerta a una postura más flexible del primer ministro provincial, David Eby, respecto al proyecto.
Canadá busca diversificar sus rutas de exportación de crudo, en particular hacia Asia, para disminuir su dependencia de Estados Unidos, destino de la mayor parte de sus ventas petroleras.
La medida llega en un contexto de crecientes presiones económicas derivadas de las políticas arancelarias estadounidenses, lo que ha llevado al Gobierno canadiense a explorar mercados alternativos y reforzar su papel como proveedor mundial de energía, especialmente ante el interés de los países asiáticos en diversificar sus fuentes de suministro tras las perturbaciones del mercado petrolero vinculadas a la guerra en Oriente Medio.
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