Bruselas, 23 may (SANA) Los ministros de Finanzas de la Unión Europea advirtieron el viernes de que el continente se encamina hacia un escenario de estanflación como consecuencia del fuerte incremento de los precios de la energía derivado de la guerra en Oriente Medio.
Subrayaron la necesidad de evitar que las medidas de apoyo económico desemboquen en una crisis financiera generalizada.
La Comisión Europea prevé, según datos publicados por la cadena CNN, que el crecimiento económico de la eurozona se desacelere hasta el 0,9% en 2026 frente al 1,3% registrado en 2025, mientras que la inflación podría elevarse al 3,0%, muy por encima del objetivo del 2,0% fijado por el Banco Central Europeo.
Presiones recesivas crecientes
El presidente del Eurogrupo, Kyriakos Pierrakakis, afirmó que Europa afronta crecientes presiones estanflacionarias, aunque consideró que el bloque “puede resistir”.
La Comisión Europea advirtió, por su parte, que el impacto de la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán podría agravarse dependiendo de su duración, mientras los inversores temen una prolongada sacudida inflacionaria vinculada al conflicto.
Mercados de bonos y riesgos de financiación
Los rendimientos de los bonos soberanos han alcanzado sus niveles más altos en una década, lo que incrementa la presión sobre la capacidad adquisitiva de gobiernos, empresas y hogares, en medio de persistentes turbulencias en los mercados de deuda.
Ante esta situación, la Comisión Europea pidió adoptar medidas fiscales temporales y dirigidas a los sectores más vulnerables, y advirtió contra iniciativas amplias, como la reducción de impuestos sobre los combustibles, por considerar que podrían aumentar la demanda de combustibles fósiles.
El comisario europeo de Economía, Valdis Dombrovskis, sostuvo que la prioridad debe centrarse en políticas específicas y limitadas, en lugar de mantener programas expansivos permanentes, dada la escasa capacidad fiscal disponible.
Déficit presupuestario y aumento de la deuda
Se espera que el déficit agregado de la eurozona aumente hasta el 3,5% del producto interior bruto en 2026, frente al 2,9% registrado en 2025, superando así el límite europeo del 3,0%.
Asimismo, la deuda pública podría elevarse al 91,2% en 2027, frente al 88,7% previsto para 2025.
Gobiernos como el de Italia buscan excluir del cálculo del déficit las ayudas destinadas a contener los precios de los combustibles, de manera similar al tratamiento dado al gasto en defensa. Sin embargo, la Comisión Europea y la mayoría de los ministros de Finanzas rechazan esa posibilidad.
También se prevé que el Banco Central Europeo decida elevar los tipos de interés en su próxima reunión del 11 de junio, en un contexto marcado por las repercusiones del cierre del estrecho de Ormuz y las alteraciones de los precios internacionales derivadas de la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán, en curso desde finales del pasado febrero.
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