Damasco, 1 ago (SANA) Entre las grandes obras científicas de la civilización islámica destaca Al-Hawi fi al-Tibb (El libro completo de medicina), del médico Abu Bakr Muhammad ibn Zakariya al-Razi (latinizado como Razes), una enciclopedia que reunió el conocimiento médico de su época y lo enriqueció con observaciones clínicas, experiencias terapéuticas y análisis críticos.
Durante siglos, la obra fue una de las principales referencias médicas tanto en Oriente como en Occidente y contribuyó a consolidar a Al-Razi como una de las figuras más influyentes de la historia de la medicina.
La sección “Libros Maestros” dedica esta edición a analizar una obra cuya metodología, basada en la observación, la comparación y la experimentación, marcó una etapa decisiva en el desarrollo del pensamiento médico.
Una enciclopedia que transformó la medicina
Al-Hawi es considerada la obra más extensa y célebre de Al-Razi. El médico la elaboró durante años mientras trabajaba en hospitales de Rayy y Bagdad, donde recopiló conocimientos de las tradiciones médicas griega, india y árabe.
A ese legado añadió sus propias observaciones clínicas y su experiencia en el diagnóstico y tratamiento de enfermedades.
Los historiadores de la medicina señalan que la obra no adquirió su forma definitiva durante la vida de Al-Razi, quien murió antes de revisarla y organizarla por completo. Posteriormente, sus alumnos reunieron y ordenaron sus apuntes hasta convertirlos en una de las mayores enciclopedias médicas de la historia.
Observación, experimentación y crítica
La principal singularidad de Al-Hawi reside en que superó la mera transmisión de conocimientos y adoptó un enfoque basado en la observación directa y la experimentación.
Al-Razi no se limitó a reproducir las opiniones de los médicos que lo precedieron. Las examinó, comparó con sus propias experiencias y documentó la evolución diaria de numerosos casos clínicos, registrando los resultados favorables o negativos de los tratamientos aplicados.
La obra contiene miles de observaciones sobre enfermedades de los sistemas respiratorio, digestivo y nervioso, además de descripciones detalladas de heridas, fracturas y abscesos.
También aborda los medicamentos, sus propiedades y formas de administración mediante una metodología cercana a lo que actualmente se conoce como documentación clínica.
Entre los aportes científicos más destacados de Al-Razi figura la diferenciación entre la viruela y el sarampión, un avance que modificó la comprensión de las enfermedades epidémicas y del que posteriormente se beneficiaron los médicos europeos.
Una referencia médica mundial
La influencia de Al-Hawi trascendió las fronteras del mundo islámico después de su traducción al latín.
La obra fue impresa por primera vez en la ciudad italiana de Brescia en 1486, lo que la convirtió en uno de los primeros libros de medicina publicados en Europa tras la expansión de la imprenta. Durante el siglo XVI fue reeditada en varias ocasiones en Venecia.
Universidades europeas utilizaron el libro como referencia para la enseñanza de la medicina hasta el siglo XVII. Fuentes históricas señalan que también formó parte durante años de los programas de la Facultad de Medicina de la Universidad de París, reflejo de su influencia en el desarrollo médico europeo.
Reconocimiento entre investigadores
Diversos escritores e investigadores contemporáneos han destacado el valor científico de la obra.
La escritora Reem Al-Kamali describió Al-Hawi en un artículo publicado por el diario emiratí Al-Bayan como un proyecto científico que ocupó gran parte de la vida de su autor.
Según Al-Kamali, el registro de observaciones clínicas y análisis racionales convirtió la obra en un testimonio del desarrollo de la medicina experimental en la civilización árabe-islámica y en una referencia mundial durante siglos.
La escritora Sarah Khattab, de la revista Kawkab Al-Ilm, vinculada a la Biblioteca de Alejandría, consideró a Al-Razi uno de los primeros científicos que fundamentaron la práctica médica en la experimentación.
Indicó que el médico daba prioridad al tratamiento mediante alimentos cuando era posible y probaba determinados procedimientos antes de aplicarlos en seres humanos.
Por su parte, la orientalista alemana Sigrid Hunke sostuvo en su libro El sol de los árabes brilla sobre Occidente que Al-Hawi representa una de las máximas expresiones de los logros médicos de la civilización árabe-islámica y de su contribución a la transmisión del conocimiento científico hacia Europa.
El investigador Ibrahim Al-Tarzi recordó una anécdota según la cual el rector de la Universidad de París llegó a ofrecer un ejemplar de Al-Hawi como garantía para financiar trabajos de reconstrucción en instalaciones universitarias, lo que evidencia el elevado valor atribuido a la obra en los círculos académicos europeos.
Manuscritos que preservan su legado
Aunque algunas copias de Al-Hawi superan las 10.000 páginas, no se conserva un manuscrito original completo escrito por Al-Razi.
El ejemplar más antiguo conocido data de 1094 y se encuentra en la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos. También existen valiosas copias en la Biblioteca Bodleiana de la Universidad de Oxford y en otras instituciones internacionales.
La obra continúa publicándose en ediciones académicas, entre ellas las preparadas por Muhammad Ismail y Haitham Khalifa. Esta última, compuesta por siete volúmenes, sigue siendo una referencia para investigadores de la historia de la medicina y de la civilización islámica.
Un médico adelantado a su tiempo
Abu Bakr Muhammad ibn Zakariya al-Razi nació alrededor del año 865 en la ciudad de Rayy y posteriormente se trasladó a Bagdad, donde dirigió uno de los principales hospitales de la época abasí.
Su actividad científica abarcó la medicina, la filosofía, la química y la farmacia. Se le atribuyen más de 200 obras, entre ellas Al-Hawi, Al-Mansuri fi al-Tibb, Viruela y sarampión y Para quienes no tienen médico.
Sus trabajos permanecieron como referencias fundamentales en el mundo islámico y en Europa hasta el siglo XVII. Al-Razi murió en el año 925, dejando un legado que influyó profundamente en el desarrollo de la medicina.
Un libro que trascendió fronteras
Al-Hawi fi al-Tibb está considerada una de las enciclopedias médicas más extensas e influyentes de la historia.
La obra reunió conocimientos procedentes de la medicina griega, india y árabe, a los que Al-Razi añadió los resultados de sus observaciones clínicas y experiencias personales.
Su traducción al latín y posterior difusión en Europa contribuyeron durante siglos a la formación médica y al desarrollo de una práctica basada en la observación, la experimentación y el análisis crítico.
Por ello, Al-Hawi sigue siendo un testimonio del florecimiento del pensamiento científico en la civilización árabe-islámica y una de las obras fundamentales de la historia de la medicina experimental.


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