Damasco, 30 mar (SANA) En medio de las dificultades económicas de Siria, las artesanías han dejado de ser simples aficiones para convertirse en pequeñas empresas que reflejan esfuerzo y una gran voluntad de seguir adelante.
Desde el crochet, que transforma hilos simples en piezas llenas de calidez, hasta el arte de las cuentas, que crea detalles delicados de identidad y estilo, pasando por el epoxy, que fusiona colores para crear arte contemporáneo, surgen historias de lucha que buscan una oportunidad para prosperar.
El crochet: una historia de perseverancia
Duhaa Mahmoud Taha resume su travesía con el crochet como una historia que comienza con un hilo pequeño y una aguja en mano. Practica este arte desde su infancia, creando manteles y cobertores únicos, cada uno con un toque personal.
A pesar del esfuerzo, los ingresos que genera son limitados, ya que su mercado depende de pedidos personalizados y bazares. Sin embargo, su objetivo es expandir su proyecto y convertirlo en un taller que le brinde estabilidad financiera.

El arte de las cuentas: creación con paciencia
Heba Al-Maghrebi se adentra en el mundo de las cuentas, creando piezas de bisutería que cuentan historias. Cada accesorio comienza con una idea que se hila con hilos y cables para dar lugar a una creación única.
Este proceso exige paciencia y precisión. Heba comercializa sus productos en exposiciones y redes sociales, donde las ventas son variables. Ve en el apoyo y la promoción una oportunidad para convertir su proyecto en una fuente de ingresos sostenible.

Epoxy: fusionando colores y creando arte
Shoukat Haj Hassan trabaja con epoxy, donde mezcla materiales y colores en moldes para crear piezas modernas. Su trabajo requiere atención minuciosa en cada etapa, desde la concepción hasta la ejecución.
No obstante, su presencia en el mercado es estacional, dependiendo de eventos y bazares, lo que hace que sus ingresos sean inestables. A pesar de esto, su objetivo es desarrollar su proyecto para que sea más estable y reconocido.

Los bazares: una ventana al mercado
Los bazares siguen siendo un espacio vital donde los artesanos pueden mostrar y comercializar directamente sus productos. Aunque ayudan a generar ventas, necesitan mayor apoyo y organización para abrir mercados más amplios para estos pequeños proyectos.
El sueño de un futuro estable
A pesar de las diferencias en sus áreas de especialización, todos los artesanos comparten el objetivo común de convertir su pasión en un proyecto productivo real. Aspiran a que sus trabajos individuales se transformen en talleres y, eventualmente, en pequeñas fábricas que garanticen ingresos estables.
Esperan un mayor apoyo de las autoridades y asociaciones artesanales, ya sea facilitando su participación en exposiciones o asegurando los insumos necesarios para la producción, lo que fortalecería los productos locales y abriría nuevas oportunidades de comercialización.

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