Damasco, 25 feb (SANA) Argentina continúa liderando el mercado mundial de yerba mate. En 2025, las exportaciones alcanzaron un récord histórico de 60 millones de kilogramos, de los cuales el 33,3 por cientos fueron con destino a Siria, donde el mate se ha convertido en una tradición profundamente arraigada.
Siria: historia de un vínculo cultural
El consumo de mate en Siria tiene raíces históricas que se remontan al siglo XIX. Entre las décadas de 1850 y 1860, miles de inmigrantes sirios llegaron a Argentina y adoptaron el hábito del mate. Al regresar a su país natal, llevaron consigo esta costumbre, que se consolidó en regiones como Sweida, Tartús, Latakia, Damasco-campo, Homs y Hama, convirtiéndose en un elemento cotidiano de la vida social y familiar.
Hoy, Siria sigue siendo el principal destino internacional de la yerba mate argentina, con cifras que superan las 30 mil toneladas anuales. La bebida ha dejado de ser un producto importado para convertirse en un símbolo cultural, presente en hogares, reuniones sociales, cafés y lugares de trabajo.

El mate, compañero fiel en tiempos de guerra
Durante más de una década de guerra y desplazamientos internos en Siria, el mate se ha mantenido como un compañero constante en la vida de los sirios. Incluso en medio de reubicaciones forzadas por los combates, las familias continúan preparando su mate diario como un ritual de normalidad y encuentro, compartiéndolo con vecinos y amigos.
La bebida no solo ofrece calor y energía, sino también un vínculo social y cultural que ayuda a sostener la identidad y la esperanza, incluso cuando la guerra altera la rutina y el entorno. El mate se ha convertido así en un símbolo de resiliencia, acompañando desde las reuniones familiares hasta los encuentros comunitarios en barrios y cafés, recordando que, pese a la guerra, la vida y las tradiciones continúan.

El mate como compañero en la vida cotidiana
En Siria, el mate no solo se consume por tradición, sino como un compañero diario. La bebida se disfruta a cualquier hora, aunque es especialmente valorada por la mañana, para iniciar la jornada con energía y en compañía.
Este ritual social ha generado variaciones regionales. En algunas zonas, se comparte la pava, mientras cada quien tiene su propio mate y bombilla, en otras, se prefieren mezclas de especias y dulces locales. La práctica refleja tanto identidad cultural como creatividad personal, consolidando al mate como bebida nacional no solo en Argentina, sino también en Siria.

La artesanía de los vasos y bombillas de mate en Damasco
El mate ha generado un oficio artesanal distintivo en el Viejo Damasco. La fabricación de vasos y bombillas combina tradición y arte, convirtiéndose en una expresión cultural que refleja la historia de la ciudad. Los vasos se elaboran en calabaza natural, vidrio y metales como cobre o plata, decorados con grabados y adornos que muestran la destreza de los artesanos damascenos.
Las bombillas metálicas, algunas recubiertas en oro o plata, destacan por su durabilidad y estética. Con puntas desmontables para facilitar la limpieza, muchas incluyen grabados personalizados, convirtiéndolas en piezas únicas de arte funcional. La creatividad de los artesanos ha hecho que estos utensilios no solo sean herramientas, sino símbolos de identidad cultural y hospitalidad.

En los barrios antiguos de Damasco como Bab Touma y Al Queimarieh concentran la venta de estos productos, que llegan a clientes de la capital y regiones cercanas, así como a turistas interesados en llevar consigo un recuerdo auténtico del patrimonio damasceno. La artesanía se ha adaptado a los tiempos modernos, incorporando técnicas contemporáneas sin perder los métodos tradicionales, lo que permite que cada vaso y bombilla sea una obra de arte funcional y cultural.
Cómo llega en la actualidad el mate argentino a Siria
El mate argentino llega a Siria principalmente a través de empresas exportadoras. Desde los puertos argentinos, la yerba mate se envía por vía marítima hasta los principales puertos de Siria, donde es recibida por distribuidores locales que garantizan su llegada a ciudades y provincias como Damasco, Sweida, Tartús, Latakia, Homs y Hama. Este flujo comercial asegura que la yerba mate llegue en óptimas condiciones, lista para el consumo diario y para la venta en mercados, tiendas especializadas y hogares.
Así, se mantiene la conexión histórica y cultural entre Argentina y Siria, transformando la importación de un producto agrícola en un vínculo social, cultural y económico entre ambos países.
El mate, compañero inseparable
A pesar de haber experimentado más de una década de guerra, los sirios han mantenido intacto su amor por el mate, la bebida latina que se ha convertido en un compañero inseparable. Esta infusión no solo acompaña sus días, sino que también conecta a las familias y comunidades, permitiendo compartir momentos de risas, conversaciones y tradición incluso en medio de las sucesivas crisis económicas.
El mate en Siria es así un símbolo de resiliencia, cultura y continuidad, que trasciende fronteras y mantiene vivo un vínculo histórico con Argentina.
Por Watfeh Salloum