Homs, 21 feb (SANA) El Tamriya, emblemático de Homs, experimenta un notable regreso en los mercados de la ciudad durante el mes sagrado del Ramadán. Los habitantes acuden con entusiasmo para adquirir este dulce, uno de los más arraigados en la memoria colectiva y en las tradiciones ramadaníes de la urbe. Los gastrónomos lo elaboran con dedicación ante los ojos de los compradores a lo largo de todo el mes sagrado.
En una confitería del bullicioso mercado, Riyad Kaada, propietario de una tienda, explicó a SANA que el sabor del Tamriya se enriquece durante el Ramadán y que los residentes lo esperan con fervor cada año. Destacó que este dulce atraviesa ya más de un siglo de historia en Homs, habiéndose preparado tradicionalmente en casa antes de comercializarse, y se conserva el método auténtico transmitido de generación en generación.
Kaada añadió que la preparación empieza un día antes, pues se mezclan harina, agua y mantequilla para formar una masa fina que se extiende con cuidado. Luego se fríe rápidamente en aceite caliente hasta obtener su color dorado característico, para luego sumergirse en almíbar y completar su sabor dulce, así queda listo para servir.
El comerciante detalló tres presentaciones del Tamriya: relleno de crema, con dátiles o simple, según las preferencias de los clientes, a precios asequibles que se adaptan a las economías familiares.
Nada Hamdan, residente que retorna a Homs tras años fuera, comentó que decidió probar por primera vez este dulce durante este Ramadán, gracias a la conexión con los recuerdos de la ciudad y la familia. Valoró especialmente la forma en que se elabora ante los clientes, que añade un atractivo particular a la compra.
Mohammed Al-Zouin, cliente habitual del mercado de dulces, afirmó que el Tamriya forma parte de la memoria colectiva de los habitantes de Homs desde generaciones, destacando su sabor y su precio accesible, apreciado tanto por adultos como por niños.
A pesar de la evolución de costumbres y la amplia oferta de dulces, el Tamriya mantiene un lugar privilegiado en la memoria compartida y confiere a los mercados de Homs su distintivo sabor de Ramadán.
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