Damasco, 9 feb (SANA) El festival artístico y cultural Ishraqat abrió hoy sus puertas en la Ópera de Damasco con un amplio programa que abarca artes visuales, patrimonio inmaterial, lecturas y veladas poéticas, seminarios intelectuales, así como presentaciones teatrales y musicales.
Organizado por la Fundación Banafsej bajo el lema “Un sol brilla… y una cultura une”, el evento busca proyectar la cultura siria como un espacio de convergencia que refleje su diversidad y riqueza. El festival se celebra bajo los auspicios de los ministerios de Cultura y de Juventud y Deportes, con financiamiento del gobierno japonés y en coordinación con el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).

Artes visuales y miradas contemporáneas
La primera jornada incluyó la inauguración de una exposición de artes visuales con la participación de más de una veintena de artistas sirios, cuyas obras evidencian la pluralidad de estilos y experiencias creativas. Las piezas presentadas abordan la memoria siria y diversas problemáticas humanas y sociales mediante lenguajes visuales contemporáneos.
Patrimonio inmaterial y documentación de la identidad
En paralelo, se abrió la Exposición del Patrimonio Inmaterial, que reúne artesanías tradicionales, productos patrimoniales y maquetas de destacados sitios históricos y arqueológicos del país, entre ellos la Ciudadela de Alepo, el Anfiteatro de Bosra, la Mezquita Omeya, Palmira y el Puente Colgante de Deir ez-Zor.
La muestra incluye además expresiones artesanales como el trabajo en paja, mosaicos, vidrieras, incrustaciones de nácar, soplado de vidrio, grabado en cobre, caligrafía árabe, cerámica y alfarería, junto a textiles tradicionales como brocados, damascos, alfombras y tapices, en un esfuerzo por preservar y visibilizar la identidad cultural siria.

Teatro y memoria humana
Las actividades escénicas comenzaron con la presentación de la obra Bajo Cero, escrita y dirigida por Ibrahim Sarmini, que aborda la situación de los detenidos y desaparecidos en las cárceles del antiguo régimen. La puesta en escena recurre al simbolismo, el movimiento y una escenografía expresiva para transmitir el sufrimiento de las víctimas y de sus familias desde una perspectiva humanista.
Al inicio del festival, el director ejecutivo de la Fundación Banafsej, Alaa al-Bakour, explicó que se decidió cancelar la ceremonia inaugural y la velada musical en solidaridad con los sirios que viven en los campamentos de desplazados. Subrayó que Ishraqat se desarrolla sin actos festivos, con la aspiración de que este espacio cultural exprese la identidad nacional y contribuya a unir a los sirios.
En declaraciones a Prensa Latina, al-Bakour indicó que el festival pretende crear un entorno seguro donde sirios de distintas regiones puedan compartir su cultura y patrimonio en la capital, tras varios meses de preparación que incluyeron coordinación institucional y capacitación del personal organizador.
Por su parte, Sarmini dedicó su obra a los detenidos y a los mártires de la revolución siria, y afirmó que Bajo Cero es fruto de años de trabajo en condiciones difíciles, concebido para amplificar la voz del pueblo y preservar su memoria colectiva.
El festival Ishraqat se inscribe en los esfuerzos por impulsar la recuperación cultural en Siria, al destacar el papel del arte y la cultura como puentes de unión social y como espacios de esperanza que restituyen la dignidad de la memoria y la identidad nacionales.
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