Damasco, 9 feb (SANA) El coordinador de la Feria Internacional del Libro de Damasco, Zuhair al-Barri, afirmó que esta edición excepcional representa la culminación de un esfuerzo colectivo de meses, fundamentado en la visión del Ministerio de Cultura de ampliar la presencia del conocimiento en cada hogar sirio.
Al-Barri dijo a SANA que esta edición, la primera desde la liberación, tiene un significado simbólico especial para el Ministerio de Cultura, al simbolizar el regreso de la vida intelectual y cultural a Siria tras años de guerra y de políticas de restricción y represión de la libertad de pensamiento.

Participan más de 500 editoriales de 35 países
El coordinador explicó que participan 350 editoriales sirias y árabes directamente, y 150 editoriales que representan a agencias editoriales extranjeras o árabes, sumando un total de 500.
Más de 100 mil títulos abarcan diversas áreas del conocimiento
El funcionario añadió que 35 países, arabos y extranjeros, participan en la exposición, con Siria como país anfitrión, seguido por Arabia Saudita y Catar como invitados de honor, y Türkiye, Kuwait, Líbano y el resto de países árabes también presentes.
Entre los países extranjeros figuran Türkiye (el mayor participante), Reino Unido, Alemania, Francia, Suecia, España, Canadá, Estados Unidos e Indonesia; el número de editoriales extranjeras asciende a unas 80.
Desarrollo tecnológico avanzado y búsqueda electrónica
Al-Barri destacó que el Ministerio ha trabajado para activar la función de búsqueda dentro de la exposición mediante dos canales: una guía de campo atendida por voluntarios que orienta a los visitantes entre las salas y una aplicación inteligente recién lanzada que permite buscar por autor, libro o editorial, además de mostrar el programa de eventos en las tres salas, facilitando el acceso y la comunicación interna de la exposición.
También subrayó la instalación de pantallas inteligentes en las entradas de las salas para ofrecer servicios de búsqueda instantánea, lo cual refleja el compromiso del Ministerio con la transformación digital y con mantenerse al día con las últimas exposiciones árabes e internacionales.
Un programa diverso y una asistencia notable
Al-Barri explicó que el programa cultural se desarrolla en dos vertientes. La primera, organizada por el Ministerio de Cultura, incluye eventos políticos, literarios e intelectuales que promueven la convivencia, además de poesía, novela, estudios críticos y actividades infantiles. La segunda sección está dedicada a jóvenes y creadores que presentaron su contenido cultural a través de un enlace electrónico específico para la exposición. Sus propuestas fueron seleccionadas para complementar el programa del Ministerio y brindar diversidad intelectual y cognitiva.
También indicó que la asistencia superó las expectativas desde el primer día, con salas abarrotadas por cientos de miles de visitantes. Destacó la coordinación con los Ministerios de Educación y Educación Superior para el transporte de estudiantes en viajes organizados con el fin de promover la cultura de la lectura entre niños y jóvenes.
Participación de escritores y autores árabes e internacionales
El evento contó con la notable presencia de numerosos escritores e intelectuales árabes y sirios que se reunieron con su público en persona tras años de ausencia, según confirmó el coordinador de la exposición.
Entre los participantes más relevantes se encontraban el escritor Adham Sharqawi, que contó con una nutrida audiencia, junto con pensadores como Burhan Ghalioun, George Sabra y otros a quienes el público sirio sigue habitualmente por televisión, lo que convirtió el encuentro en directo e interactivo.
Sin censura de pensamiento
El coordinador resaltó que una de las características más llamativas de esta edición es que “ningún libro está prohibido”. Se abrió la puerta a todas las editoriales, sin importar su orientación, sin restricciones ni censura de contenido, salvo aquello que pudiera dañar el tejido nacional, incitar al sectarismo o amenazar la paz civil.
Explicó que la exposición incluye cientos de miles de títulos de diversos ámbitos, inclusive libros políticos, intelectuales y literarios que durante años estuvieron prohibidos. También participan editoriales árabes que anteriormente estaban prohibidas, como Dar Riyad al-Rayyes, además de editoriales con presencia en Francia, Türkiye y el Reino Unido que publican libros sobre la Revolución siria; obras que antes estuvieron vedadas y ahora se exhiben libremente.
Al-Barri indicó que la exposición presenta actualmente más de 120 títulos que abordan la Revolución siria, incluyendo memorias, poesía, literatura carcelaria, historias de refugiados y la experiencia humana de los sirios en el extranjero.
El regreso de la traducción y la apertura al mundo
Respecto al movimiento de traducción, Al-Barri explicó que la traducción en Siria había estado estancada durante unos veinte años debido a políticas del depuesto régimen que restringían la apertura intelectual, enfocadas en literatura de ciertos países. Hoy, sin embargo, existe un renovado interés por la literatura mundial en diversas tradiciones como la francesa, la británica y la japonesa, lo que marca un nuevo inicio para la apertura cultural de Siria al mundo.
Libros para todos los sirios
Por último enfatizó que el objetivo principal de la exposición es hacer que los libros sean accesibles para todos los sirios, sin excepción, y afirmó: “Lo que se está haciendo en Damasco debería hacerse en la aldea más pequeña de suelo sirio. Todos tienen derecho a los libros y todos deben tener el mismo nivel de conciencia cultural”. La Feria Internacional del Libro de Damasco fue inaugurada oficialmente el pasado jueves y sus actividades continuarán hasta el día 16 de este mes.
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