Damasco, 3 feb (SANA) La grandeza de una civilización no se mide únicamente por sus construcciones de piedra, sino también por la creatividad y el conocimiento que transmite a futuras generaciones. La antigua Siria desempeñó un papel crucial en la difusión de avances en ingeniería y arquitectura que moldearon al Imperio Romano, influyendo en cúpulas, arcos y edificios públicos.
Según el investigador sirio Abdul-Muti Khader, los romanos adoptaron de los arquitectos damascenos técnicas como la construcción de cúpulas, una de las contribuciones más significativas de Siria a la arquitectura romana. La cúpula del Panteón de Roma, atribuida al arquitecto sirio Apolodoro de Damasco, fue la más grande de su época y continúa siendo un atractivo para más de seis millones de turistas cada año.
Innovaciones arquitectónicas sirias
Siria también legó al mundo arquitectónico el patio interior, diseñado para ofrecer privacidad y resistencia al calor, que luego se incorporó tanto en la arquitectura romana como en la islámica.

En la planificación urbana, ciudades como Damasco, Palmira y Apamea destacan por su trazado organizado: calles principales para procesiones y celebraciones, cruzadas por vías laterales que proporcionaban sombra, protección y eficiencia en la circulación. Esta lógica urbanística influyó directamente en el desarrollo de las ciudades romanas.
Además, elementos arquitectónicos como arcos, pórticos y basílicas fueron adaptados por Roma, transformando el estilo grecorromano de fachadas y tejados planos hacia decoraciones y cúpulas orientales innovadoras.
Perspectivas de historiadores:
Léon Homme, en La Edad de Oro del Imperio Romano, afirmó que “la ola siria del siglo II d. C. estuvo dominada por la cultura local”.
El historiador italiano Panovasili destacó que Apolodoro introdujo conceptos revolucionarios en escultura y arquitectura romana.
El investigador Adnan al-Bani describe la cúpula del Panteón como “una obra maestra armoniosa, bañada de luz, que representa un auténtico espíritu oriental”.
Apolodoro de Damasco: un puente oriental hacia Roma
Nacido en Damasco, Apolodoro fue arquitecto, escultor y urbanista. Destacado por su brillantez técnica y creatividad, trasladó el patrimonio arquitectónico sirio a Roma y se convirtió en asesor del emperador Trajano.
Logros monumentales
Puente sobre el Danubio (Drobeta, Rumanía): Construido con 20 pilares de piedra y arcos de madera, superó las turbulentas aguas del río y conectó provincias romanas, marcando un hito en ingeniería civil y militar.

Foro Trajano: Un complejo multifuncional con plaza de mercado, palacio de justicia, bibliotecas, templo y basílica, resolviendo desafíos topográficos como el Monte Quirinal.
Arcos del Triunfo de Ancona y Benevento: Ejemplos de la fusión entre la monumentalidad romana y la creatividad siria.
Columna Trajana: Cilíndrica, con 20 secciones de mármol esculpidas en espiral, con relieves que narran las victorias de Trajano, incluyendo el puente sobre el Danubio. Su escalera interna lleva a un mirador y simboliza la integración de arte sirio y arquitectura romana.
Se le atribuye también el diseño del Panteón y la Villa Adriana en Tívoli, aunque su autoría en estos casos sigue siendo objeto de debate académico.
Un legado eterno
La influencia de la arquitectura siria en Roma se evidencia en cúpulas, arcos, patios interiores y planificación urbana. Apolodoro de Damasco emergió como un verdadero puente entre Oriente y Occidente, inmortalizando el ingenio sirio en puentes, templos, arcos y la Columna Trajana. Su obra sigue siendo fuente de inspiración para arquitectos y urbanistas de todo el mundo, recordando que la creatividad y el conocimiento trascienden fronteras y épocas.
Por Watfeh Salloum


