Damasco, 8 dic (SANA) En el escenario del Teatro Al-Hamra de Damasco, la Compañía Siria de Artes Teatrales presentó su más reciente producción, “Esperando a Ismail”, escrita y dirigida por Ghazwan Qahwaji.
El estreno reunió a amantes del teatro y a defensores de los derechos humanos en una velada que convirtió el arte escénico en un espacio de evocación y denuncia.
La obra pone “la espera” como herida abierta en el centro de la narrativa, iluminando uno de los capítulos más dolorosos de la historia contemporánea de Siria: las desapariciones forzadas.
La herida de los desaparecidos, eje emocional de la puesta en escena
Inspirada en el texto “El paraíso abre tarde sus puertas” de Falah Shaker, la producción transforma el material original en un clamor artístico frente al silencio que envuelve a miles de familias que llevan años aguardando cualquier noticia de sus seres queridos.
“Ismail no es un solo personaje, es el reflejo de decenas de miles de vidas interrumpidas, de hogares vacíos, de niños que crecieron sin padres y de madres que siguen contando los días”, afirmó el director.
Organizaciones de derechos humanos estiman que el número de personas desaparecidas o sometidas a desaparición forzada en Siria supera las 180.000. Qahwaji subrayó que esta cifra no describe una estadística, sino vidas suspendidas ante una puerta que nunca se abre.
En este marco, la obra convierte la espera en una experiencia escénica donde movimiento, música e iluminación se entrelazan para transmitir la ansiedad, la resistencia y el frágil pero persistente hilo de esperanza que sostiene a las familias de los desaparecidos.
Una propuesta visual que rescata la memoria desde lo experimental
A lo largo de 45 minutos, la compañía crea un lenguaje visual propio basado en composiciones corporales tensas e imágenes lumínicas de fuerte impacto. El resultado es una estructura teatral experimental que reivindica el arte como vehículo de memoria, como intento de recomponer los fragmentos de una vida marcada por la ausencia.
La espera, en este montaje, deja de ser un gesto pasivo, pero se convierte en una búsqueda de justicia y en un acto de resistencia frente al olvido.
Un teatro que interpela la realidad siria
Desde su creación, la Compañía Siria de Artes Teatrales ha apostado por obras que dialogan con las urgencias sociales y humanitarias del país, utilizando un lenguaje contemporáneo y técnicas de formación innovadoras para impulsar nuevas generaciones de artistas.
“Esperando a Ismail” se inscribe en la trayectoria de Qahwaji, reconocido por su capacidad para combinar simbolismo, estética y crítica social, planteando interrogantes sobre la libertad, la memoria y los derechos humanos.
Ismail: ¿un hombre… o el país entero?
Al finalizar la obra, el público permanece con una pregunta que sigue resonando:
¿Es Ismail un individuo ausente… o el símbolo de toda una nación atrapada en un ciclo de pérdida y búsqueda?
El montaje evita las respuestas definitivas. En su lugar, ofrece un llamado urgente a reactivar el debate sobre las desapariciones forzadas, recordando que este tema constituye una prioridad humanitaria impostergable y una memoria que no debe ni puede quedar en silencio, por mucho que la espera se prolongue.
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