Hama, 23 ago (SANA) Ubicado al noroeste de la ciudad de Salamíe, en la campiña de Hama, el Castillo Chmémis se alza sobre una solitaria montaña en los montes Al-Ula, contando una historia que se remonta a finales del siglo II a. C.
Construido durante la época helenística por los príncipes árabes de la familia Chmémisgram, el castillo fue testigo de las civilizaciones romana, ayubí y mameluca.

De forma ovalada, está rodeado por un foso de 15 metros de profundidad y 20 metros de ancho, y edificado con piedra de basalto negro. Posee torres internas de varios pisos y un gran pozo llamado Jab al-Hawa, que abastecía de agua durante los asedios.
El estilo ayubí destaca en sus murallas y puertas. Fue restaurado por el rey Shirkuh II en 1229, y más tarde por el sultán mameluco al-Zahir Baibars, tras su destrucción por los mongoles.

Desde la ciudadela se disfrutan vistas panorámicas de las llanuras de Homs y Hama, así como de los valles del río Orontes, especialmente bellos en primavera, cuando se cubren de vegetación y flores.
Actualmente, el lugar atrae a turistas y veraneantes, que acuden para disfrutar de caminatas familiares y actividades como el montañismo, ya que el acceso requiere ascender por terrenos elevados.

