Nueva York, 13 oct (SANA) El representante permanente de Siria ante las Naciones Unidas, Ibrahim Olabi, afirmó que el país ha pasado a desempeñar un papel activo en la seguridad y la estabilidad regionales y pidió a la comunidad internacional transformar sus declaraciones de apoyo en una cooperación práctica que impulse la recuperación económica y la reconstrucción.
Durante una sesión del Consejo de Seguridad celebrada el lunes en Nueva York sobre la situación humanitaria en Siria, Olabi señaló que la participación del país en el 81.º periodo de sesiones de la Asamblea General confirma su regreso a la comunidad internacional y abre una nueva etapa centrada en la recuperación y el desarrollo.
El diplomático destacó la iniciativa «Siria sin campamentos», cuyo objetivo es garantizar que el retorno de los desplazados se produzca en condiciones de seguridad y dignidad, con acceso a vivienda, educación, atención sanitaria y empleo. Añadió que continúan los esfuerzos para rehabilitar las infraestructuras y restablecer los servicios en las zonas de retorno.
Olabi subrayó que las instituciones estatales trabajan para proteger a la población y combatir el terrorismo, el narcotráfico y el crimen organizado. También destacó el papel de la Asamblea Popular en el fortalecimiento del Estado de derecho y de las instituciones.
El representante sirio pidió apoyo internacional para crear empleo, reconstruir escuelas y hospitales, rehabilitar las redes de agua y electricidad y proporcionar equipos y asistencia técnica para retirar minas y restos explosivos de guerra. Según indicó, estos artefactos han causado más de 2.500 víctimas en Siria desde diciembre de 2024 y siguen obstaculizando el retorno de las familias y la recuperación de las tierras agrícolas.
Asimismo, advirtió de que la recuperación siria también contribuirá a la seguridad regional al reducir los riesgos de terrorismo, narcotráfico, desplazamiento e inestabilidad.
Olabi condenó las incursiones, detenciones y ataques israelíes en Quneitra y la zona rural de Daraa, y afirmó que la seguridad debe basarse en el derecho internacional y las resoluciones del Consejo de Seguridad. También agradeció a la ONU que destacara las necesidades económicas, humanitarias y educativas de Siria, y defendió que la educación ocupe un lugar prioritario en la recuperación nacional.
Por último, reiteró que Siria busca convertir el respaldo político internacional en una asociación efectiva que permita avanzar en la reconstrucción, garantizar el retorno de sus ciudadanos y evitar que los efectos de la guerra y las agresiones frenen los avances logrados.
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