Idlib, 10 oct (SANA) Los recuerdos de la masacre perpetrada el 8 de octubre de 2017 en el mercado central de Maarat al-Numan, en la zona rural de Idlib, siguen vivos en la memoria de Omar Khashan, entonces director del Centro Cultural de la ciudad y superviviente del bombardeo llevado a cabo por aviones del régimen derrocado.
En declaraciones a SANA, Khashan reconstruyó las escenas de aquel día, cuando el mercado estaba lleno de comerciantes y compradores hasta que un ataque aéreo convirtió la zona en un escenario de explosiones, gritos y destrucción, entre nubes de polvo y escombros.
Un misil a pocos metros de su despacho
Khashan relató que se encontraba en su despacho del Centro Cultural, fuera del horario laboral, alrededor de las 14.00 horas, preparando certificados para los participantes en un curso. Antes, había pedido a uno de los empleados que se marchara.
Media hora después, escuchó por la radio de comunicación que un avión del régimen derrocado sobrevolaba la ciudad. Poco después, un misil impactó a apenas diez metros de su despacho, separado del lugar de la explosión únicamente por una pared. El ataque provocó que las llamas se extendieran hacia la oficina administrativa y desató un incendio en el exterior.
Al salir corriendo, vio a un adolescente de 15 años que había entrado en el Centro Cultural para refugiarse de los bombardeos. El joven gritaba y pedía ayuda, por lo que Khashan decidió conducirlo hacia la salida trasera para alejarlo de la entrada principal, situada cerca del punto de impacto.
Durante la huida, observó sangre en la espalda del muchacho y se percató de que tenía una herida en la cabeza. A pesar de la metralla, los escombros y el polvo que dificultaba la visibilidad, continuó ayudándolo hasta llegar a la cercana mezquita de Al-Rabie.
Allí encontró una motocicleta con dos personas que colaboraban en el traslado de heridos. Khashan les pidió que llevaran al adolescente a recibir atención médica y después se dirigió a su casa.
El temor de su familia
El regreso a casa fue uno de los momentos más difíciles de aquella jornada. Su esposa y su suegra estaban profundamente angustiadas porque creían que había muerto, al saber que se encontraba en el Centro Cultural cuando se produjo el bombardeo.
Khashan recordó que su hija tenía entonces apenas dos meses y describió el reencuentro con su familia como uno de los momentos más emotivos de su vida. También perdió a varios vecinos y amigos en el ataque, algunos fallecidos y otros heridos.
El superviviente expresó además su deseo de conocer el destino del adolescente al que ayudó a escapar, con la esperanza de confirmar que sobrevivió y recibió atención médica.
Un mercado marcado por los bombardeos
Khashan señaló que la ubicación del Centro Cultural, en pleno mercado, hacía que la zona estuviera habitualmente concurrida por civiles que acudían a comprar o trabajar. Durante su estancia en la ciudad, aseguró haber presenciado varias masacres.
Según su testimonio, el personal regresó al Centro Cultural pocos días después del ataque y los comerciantes y vecinos retomaron sus actividades, pese a los bombardeos y la destrucción.
Khashan defendió la necesidad de exigir responsabilidades a los autores de los ataques contra civiles y de garantizar justicia para las víctimas y sus familias.
Maarat al-Numan es uno de los principales centros económicos y culturales de la provincia de Idlib y fue escenario de varias masacres durante la revolución siria. El 8 de octubre de 2017, activistas documentaron un ataque contra el mercado público situado frente al Centro Cultural. El 22 de julio de 2019, otro bombardeo en la ciudad dejó 43 civiles muertos y 109 heridos.
En enero de 2020, las fuerzas del régimen derrocado tomaron el control de Maarat al-Numan. Los combatientes de la oposición recuperaron la ciudad el 30 de noviembre de 2024, durante la operación «Disuasión de la Agresión», lo que abrió el camino a las labores de recuperación y al retorno de sus habitantes.






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