“Nuestro noble Profeta nos prohibió talar árboles, incluso en tiempos de guerra, y dijo: ‘No derrochen, ni siquiera junto a un río caudaloso’.”
Belém, Brasil, 7 nov (SANA) Siria enfrenta una de las crisis ambientales más graves de su historia moderna, marcada por sequías extremas, desertificación y deterioro de recursos hídricos, consecuencias directas del cambio climático y la guerra, advirtió el presidente sirio, Ahmed Al-Shara.
Durante su intervención en la Cumbre del Clima (COP30) celebrada en Belém, Brasil, el mandatario explicó que la nación árabe afronta complejos desafíos ambientales cuyos efectos se han acumulado tanto en la población como en los recursos naturales.
Las sequías recurrentes y la disminución de los recursos hídricos han afectado profundamente la agricultura y la seguridad alimentaria, mientras que las altas temperaturas y la desertificación han transformado los patrones de producción y los estilos de vida, señaló Al-Shara.
El presidente lamentó además que los incendios forestales registrados en los últimos años hayan provocado pérdidas ambientales significativas, agravadas por los daños a la infraestructura hídrica y energética durante el conflicto.
Al-Shara explicó que el desplazamiento masivo de la población durante los años de guerra ejerció una fuerte presión sobre los recursos y servicios básicos en las zonas de acogida, muchas de las cuales “ya operan con capacidades limitadas”.
El mandatario destacó que los efectos del cambio climático han alcanzado su punto más crítico este año, cuando Siria experimenta la peor sequía en más de seis décadas.
Las precipitaciones, dijo, disminuyeron en aproximadamente un 70 por ciento, dejando vastas extensiones de tierras fértiles convertidas en páramos áridos.
Campos que alimentaban a millones de personas hoy son tierra estéril, advirtió, y subrayó que la producción de trigo ha caído a niveles insuficientes para cubrir las necesidades del país.
Según datos expuestos por el jefe de Estado, el 90 por ciento de los sirios vive actualmente por debajo del umbral de pobreza, y más de 15 millones de personas padecen inseguridad alimentaria, una situación que calificó de “urgencia humanitaria y climática al mismo tiempo”.
Al-Shara reafirmó la determinación del gobierno sirio de enfrentar estos desafíos mediante un plan nacional de recuperación ecológica y desarrollo sostenible, centrado en la gestión racional de los recursos naturales, la expansión de las energías renovables y la cooperación internacional en materia ambiental.
El presidente sirio, Ahmad Al-Shara, concluyó su intervención ante la Cumbre del Clima (COP30) con un mensaje espiritual y ético sobre la responsabilidad de la humanidad hacia la naturaleza.
En un cierre cargado de simbolismo, el mandatario afirmó:
“Nuestro Creador dice en Su Sagrado Libro: ‘Y creamos del agua todo ser viviente’. La relación entre la humanidad y la naturaleza es moral; en la medida en que la respetemos y preservemos, ella nos brindará sus beneficios.”
Al-Shara recordó las enseñanzas del Profeta Mahoma sobre la protección del medio ambiente y la moderación en el uso de los recursos:
“Nuestro noble Profeta nos prohibió talar árboles, incluso en tiempos de guerra, y dijo: ‘No derrochen, ni siquiera junto a un río caudaloso’.”
Señaló que desarrollar la tierra es un deber de la humanidad, pero sin transgredir la naturaleza.
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